Mi pequeña historia de Almendralejo

domingo, agosto 16, 2026

 Los Melones 


Cuando se cuentan, y narran tiempos pasados , como los que se aprecian en la fotografía, no se creen y menos parecían.

La forma de subsistencia en Almendralejo, para poder vivir y agenciar dinero hasta la vendimia era sembrar melones.

En una tierra de secano, falta de lluvias, que calleran en el momento por para que la planta saliera.

Muy difícil, todo a base de esfuerzo, con un burrito de nombre Perico y un ,(chisme) ro que tiraba el animal y el dueño detrás de él guiando el surco.

Que tiempos, que pocas vacaciones, sacar el fruto rápido, para que fuera el primero, valiera más, y sacar rápido la renta de la tierra.

Poco se echaban cuentas de jornales, acarreos y las hojas en el puesto en espera de poder venderlo.

Recoger y vuelta a casa.

A si eran aquellos veranos, de espaldas quemadas y no por el sol de la playa, sino por la dureza del trabajo de la tierra y tantas climatológicas.

Hombres curtidos, donde las caras se volvían muecas, las manos esperas llenas de grietas, que se hacían suaves al acariciar.

Amaron y tuvieron la fe que da la vida, la esperanza de logros.

Un mundo que no querían para los que amaban.

Isabel Coronado Zamora 

0 Comments:

Publicar un comentario



<< Home