Mi pequeña historia de Almendralejo

domingo, febrero 05, 2017

                                             


                                                                 LA IMAGEN EN TIERRA DE BARROS




Me senté y vi que todo era nuevo, una imagen me miraba desde el altar, siempre estuvo allí y no repare en sus colores y pensé, Cuantas plegarias, suplicas, y promesas abra escuchado y presenciado delante de ella.
 Mis ancestros, de seguro que también fueron a pedirle a la imagen que tuvo su casa en medio del campo, ermita guardada por un cura que vivía en una casita rodeada de una fértil huerta.
Tuvo que venir una guerra y la casa de la imagen tomada y cañoneada y los lugareños temieron por su imagen, aquella donde depositaba una vez al año, suplicas y promesas y decidieron llevarla al pueblo para que no sufriera daños.
 El buen religioso  era mayor y se quedo en aquella casita que pronto quedo aislada, nadie frecuentaba la ermita al estar sin la imagen, de la que los lugareños eran devotos.

El sacerdote, pidió que no se la llevaran que el la protegería, todo fue en vano.
El lugar por ser cruce de caminos, era parada obligada del caminante y de conversación con el cura, que ofrecía al viandante, hortalizas mientras saboreaban compartían una calabaza llena de agua fresca del manantial.
Pronto se dejo de  frecuentar y el sacerdote de recibir visitas,  como era ya anciano, sus fuerzas fueron mermando  y por más que luchaba por mantener aquel lugar este se fue deteriorando y sus paredes derrumbando, los pastores lo fueron usando de refugio de lluvias y fríos y el pobre, sacerdote, sin fuerza con pena recodaba tiempos alegres cuando venían de todo la comarca en romería.
A la paz que las fuerzas del cura iban mermando, la ermita se iba derrumbado y los santo que eran menos venerados, saqueados o entrados en la tierra al derrumbarse las paredes.
Un día el sacerdote se canso de vivir y emprendió el camino del cielo. Y el lugar se fue olvidando y donde hubo una casita y huerta y ermita se convirtió en un prospero viñedo.
Y la imagen de la ermita fue llevada a otra mas segura y luego a la parroquia y allí se fue olvidando un poco su historia por los habitantes del pueblo.
La imagen desde el altar mira y recuerda aquellos tiempos cuando entraba el sol y el aire del campo por la puerta llenando de olores de flores silvestres su ermta.

ISABEL CORONADO ZAMORA


EL PATIO DE MI CASA


                                              ESTE LUGAR ESTA EN EL PUEBLE CITO SERRANO
                                     -------  DE  FERIA----- EN LA PROVINCIA DE BADAJOZ


EL PATIO DE MI CASA




TORRE DE LA PURIFICACIÓN EN ALMENDRALEJO

Mi patio lleno de macetas olvidadas, esperando que se vuelvan a  fijar. Patio de luces y flores donde reinaba la  bellezas,  frescura y sabor a fruta de arboles y emparrados.

 Patio de mi recuerdo, donde los niños jugaban y las historias, eran reina junto aquel borrico que se asomaba a la puesta de la cuadra queriendo escuchar en las tardes calurosas de el cielo que se veía su azul por entre el emparrado,.
La obispas buscando el agua que goteaba de las macetas mientras, las moscas pegajosas se hacían sentir, sobre los zarpazos que dejabas caer sobre ellas, esperando el cansancio de sus picotazos.

Escalera de aquella terraza colmada de macetas sobre tiestos pintados es puesto al sol, variedad de recuerdo en flores olvidadas.
 Todo quedo a tras solo fotografías dejan ver lo que fue y poseyo un lugar que nada es, solo los que formamos las listas de las inquietudes que caminan a mi lado, sentir es formar lo que siempre estamos pensando en recuerdos que la música del trino del pajarillo en la jaula lanzaba, pidiendo agua y alpiste, mi entra su trino se iba haciendo lento axfisiado por el calor sofocante de un patio es puesto a un sol radiante, colmado de tantas plantas que era dificil enumerar.

Isabel Coronado zamora