Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, marzo 21, 2015









CON LAS ALAS DEL AMOR

Con las a las viento subo a los cielos y veo las injusticias y maldad . 

Con las alas al viento bago por las firmamentos y las nubes despejan injusticias que se caen el 

océanos de in inmensidades, donde los las comisuras de la maldad busca refugios. 

Con las alas al viento el ser busca refugio en otros, que albergan la paz y bondad, que el dios del bien posa sobre mentes navegantes, que en las manos llevan la verdad de la justicia.
Posos de un mundo justiciero que se emancipa encontrando la bulla de palabras perdidas, del bien que es principio de la convivencia del ser que el Dios de todo engendro.
Luchar por el bien por el amor y la paz que el mundo necesita.

Isabel Coronado


REGACHO GUAJIRA EN VILLALBA DE LOS BARROS


MADRUGADA


Madrugada tranquila donde la música llena de amor en una cancion dedicad a la madre esa que un día se va la que siempre pensamos que va estar , la que se le tiene próvido que nos abandone. 

La que posa en nuestra alma el refugio de todo las barreras convertidas en cariño.

Que no daría yo por sentir palabras recordadas besos, caricias, volver a doblar la esquina y darme con ella y ver sus paso pausado encaminarse hacia mi.

Cuanto encierra una canción y que valida es para el mejor regalo que la vida da Una madre.



ISABEL CORONADO



TIERRAS DE BARROS

QUE BONITA ES LA VIDA

Que bonita es la vida, su brevedad, sus lances al emisario, que viene y pega fuerte sobre nosotros.

Que bonita es la vida pasar por ella viendo las poesías de una flor, encerrada sobre los pétalos, caídos sobre los caminos que retoman los que ven la belleza, de un bosque, el cariño de los que nos rodean.

Los que pasan sobre nuestros ojos dando la belleza que es la vida, que cada ser pone ante nosotros.

Que bonita es la vida; vivir la, tomar de cada momento las vivencias que un paisaje en el horizonte deja caer el sol, en su puesta sobre los las vides sedientas de un día de verano, y el frió invierno aturruñado en la tierra, que da cobijo a la naturaleza.


Que bonita es la vida pensar y ver el cristal que limpias con tus pensamientos dejando ver por el la vida que cada día pasa delante de nosotros.

ISABEL CORONADO



JÓVENES DE ALMENDRALEJO


He visto arder la leña y las llamas lanzar bocanadas al cielo y como sus brazos derramaban calor, e hipnotizaban  y pasaban una  película desigual, que iba pasando secuencias de otras candelas, con palabras conversadas al calor de candelas ya quemadas en la que se comentaba- No hay trabajo estamos en paro no se hacer otra cosa que la fuerza de mis manos y de mi cuerpo-  - hay si tuviera estudios me comía el mundo..

Estas palabras se hablaban en conversaciones, de los años 1960, y los padres se dieron cuenta que para que sus hijos no fueran emigrantes entierras lejanas había que prepararlos desde el momento que naciera el niño-ña.
Que nada más empezar andar, debía ir ala mejor guardería, luego al instituto,  practicar deporte en polideportivos, e ir a la “Universidad” y hacer una buena carrera, y terminada; un master.
Y para saber más, obligaba la comunidad Europea  hacer  un Pros-grado, que costeaba  el joven en paro.
 Todo sacrificio era poco para estar bien, preparado y actor para iniciar se en el mercado laboral.
De seguro que  su abuelo volvería a dejar la tierra si regresado de su viaje astral y viera que sus nietos también preparados eran emigrante como lo fue.

Y volvería a recordar cuando fue a Madrid en 1970 y vio una pancarta en un puente, protestando  por haber 800000, parados, cosa que era muy malo.
Y de seguro que pensaría en sus luchas obreras por que sus nietos conocieran una vida mejor.
 Donde el saber y preparación le diera a sus nietos, bienestar, nunca paro.


Isaaabel Coronado

domingo, marzo 15, 2015




ALCONCHEL PUENTE

ENTRADAS


CUANDO LOS MOMENTOS NOS APLASTAN VAGAR, POR PAISAJES INFINITOS ES NAVEGAR POR CIELOS LLENOS DE NUBES BLANDAS.
Que se puede ver cuando la vista se ciega, como vencer y hacer con acierto, logros infinitos, perdidos en nuestros horizontes, albergue de idas hacia un camino que se pierde en un subconsciente, que busca prados, albergue de sosiegos llenos de algo perdido que dejamos  en rincones de bagajes que se sienten en los anhelos de el sentimiento de un ser que busca mimos perdidos, en tiempos recor de recuerdos.
 Como navegar por un mar que nunca vistes, ni sentiste ni navegantes, olas desconocidas en una mente imaginativa, llena de naufragios perdidos, decrépitos y andrajosos en busca de la orilla de la playa, albergue del barco que llega a la bahía buscando protección de tormentas y tempestades.

Setos invisibles que vetan mentes que se ciegan en el agrado de no tener un sitio donde la mano amiga se sienta en la sien,  nuca y las caricias alberguen el mejor perdido que se refugia en lo que nunca fuimos ni creímos.

Bahías donde la marea crece, anega orillas llenas de moluscos, dormidos en una concha que deja traspasar la luz que siente  la nácar,  para sobrevivir en viviendas prestadas.

Gustar es creer en el paladar que saborea nostalgias,  refugio de  la ilusión marchita de los años, posos de un caminante, albergue de un camino, sendero  de pasos  donde la huella de la suela de un zapato, quiso buscar abita culo, donde reposar un instante, siendo arrancado del sosiego para recuperar el andar por el horizonte que plaga la vista.

No ver es querer divisar esa loma perdida que nadie repara y un invidente siente al suvir por ella.

ISABEL CORONADO



FUENTE LA NEGRAFUENTE LA NEGRA -1



Con timidez y agradecimiento hacia, (LA CAPITAL) me dispongo a escribir este breve relato popular, sobre uno de los rincones más emblemáticos de nuestra ciudad o pueblo como guste cada uno llamarlo.

Lo que vais a leer son recuerdos, pequeñas historias vividas por personas que compartieron una época en la Fuente la Negra, donde según ellos estuvo la Ermita de los Mártires y un cementerio.

Otros como José Coronado cuenta que siendo él un crió aparecieron restos humanos en las inmediaciones. El por qué es llamada y conocida con este nombre son varias las versiones. La mía según mi abuela Isabel Cano, conocida por la Nena que dedicó toda su vida a curar los huesos de gran parte de los habitantes de Almendralejo, contaba que en el lugar hubo un lavadero donde las mujeres lavaban su ropa y la de otras personas que pagaban sus servicios, pero a una lavandera se la encontraban siempre lavando y las compañeras al verla tan esclava del trabajo dieron en decir (Esta hecha una Negra) y se fue quedando vamos a lavar a la fuente de la negra, desde niña se lo oí contar así.

Tal vez alguien desconoce cómo llegaba el agua a la fuente, pues por su peso desde un pozo en el camino de Villafranca, el cual tenía dos registros uno a cada lado del cabezo, hoy Poli Deportivo, que mediante un canal subterráneo llegaba hasta el surtidor, el agua era muy buena y nunca faltó, de ella bebieron peregrinos, rondadores y viandantes sedientos; a todos calmó la sed y fluía abundantemente de los cuatro caños. Uno era llamado popularmente el de la “Paciencia”, por necesitar horas para llenar un cántaro. En la fuente se formaban grandes colas y en tiempo de sequías más, los vecinos para poder llenar sus vasijas iban de madrugada, además era gratis, nunca dejó de fluir.

La Fuente la Negra fue para los habitantes de Almendralejo uno de los principales puntos de abastecimiento de agua. Todo el que llegaba pedía la vez, excepto empleados de negocios cercanos que iban a llenar un barril y labradores cuando iban al campo y llenaban la cantarilla.

Este emblemático rincón fué punto de encuentro de vecinos, que acudían a suministrarse de agua, gozando de extraordinario ambiente. Por estar la zona circundante más baja la fuente quedaba mas elevada y en sus orígenes tuvo un cerramiento que la rodeaba, con una separación hasta ella de un metro o poco más, cerco en forma de poyetes que era usado para poner los cantaros y sentarse mientras se esperaba. Para acceder a los caños el cerramiento tenía cuatro entradas con varios escalones que subir.

En el lugar se celebraba la velada de San Juan el 24 de junio y las fogatas de la noche San Juanera, decía mi madre que los mozos las saltaban con unas varas largas.

Mi abuelo contaba que de joven empujaban el tiempo para que llegara este día y su madre sacaba del arca el traje negro de pana fina como el terciopelo y el sombrero de ala y copa alta, que había permanecido guardado y para que la polilla no acudiera, en un pañuelo se ponía romero y picadura de tabaco fuertemente atado, (llamado muñequilla) a la ropa para que se le fuera olor y arrugas y se tenía varios días al aire.

Al recordar sus ajos azules chispeaban al ir contando cómo los mozos de mulas, en la “era “, ansiaban que llegara el atardecer para volver a casa y en pandillas ir a la plaza, donde estaba la fiesta y poder bailar con las mozas y comer la jeringa del puesto de Enrique.

Decía que la noche iba dando paso al amanecer y las campanas de la purificación empezaban a tocar, era la señal para que los mozos de mulas dejaran la juerga y volvieran al tajo. Apurando la fiesta, la claridad del día iba llegando y desde la “fuente” se divisaba la Parba para ser trillada en la Era y la paja ser cargada en carros de yuntas. Los mozos daban los últimos adiós a futuros amores, las tinieblas iban dejando ver la silera de San Roque y la vega del pozo Airón sembradas de huertas. Las campanas volvían a sonar y los Mozos de Mulas corrían a los pajares de los amos, cambiando el terno de fiestas por el de labranza.

En la plaza estuvo la barbería de José, lugar de tertulia al caer la tarde, la pela y afeitado se pagaba por años, llamada igualas. La escuela de Dieguito fue muy popular en aquellos años por ser buen maestro y músico. En la esquina calle Mártires y Pozo se hallaba el estanco de Lobato, la taberna de Castaño y la tienda de comestibles de Evaristo, hombre cariñoso que mientras atendía a las madres no le importaba que la chillería alborotara y a veces regalaba palo-luz.

Al remodelar la plaza los canales son destruidos y la fuente dejó de echar agua.

ISABEL CORONADO ZAMORA