Mi pequeña historia de Almendralejo

miércoles, mayo 11, 2016


AVENIDA DE LA PAZ DE LA DÉCADA DE LOS AÑOS 70 DEL SIGLO PASADO

AVENISA DE LA PAZ EN LA DECDA DE LOS 80-90 Y 2000


ACTUAL AVENIDA DE LA PAZ DE ALMENDRALEJO


LA CUADRA

La vida y sus recuerdos, que bonitos son con el paso del tiempo, sin olvidar  que  estuvieron llenos de telarañas que enturbiaban la infancia, que con pocas cosas sin golpes ni culpas ni contar con nada la vida era bonita, sin ritmo ni formas de juegos compartiendo despistes.

Que la cuenta de los momentos iba al son de las manillas del reloj, marcando pesadamente las horas pareciendo que el minutero en su prosimio paso se fuera caer y romper el tiempo.

Que despistados eramos siendo tan listos como el caminar de lo que iba y venia,  venciendo barrancas que poblaban los caminos por donde jugábamos.

En la noche señalábamos al cielo, preguntábamos, ¿la estrella son siempre las mismas? ¿están hay esperándonos a que se haga de noche para que la veamos?.
Sin volver a tras con los ojos entornados, pensando en lo que vino, se perdió y cosas que encontramos, saboreando cada momento de felicidad que nos daban la vida.

  Sin pensar mas que en el trascurrir del día, jugando con un simple palo pequeño y otro grande llamado " juego de la Viri" con un  palo pequeño que poníamos entre dos piedras y con el grande golpeábamos lanzan-dolo lo mas lejos posible, para que el compañero, desde tan lejos no diera al palo grande que poníamos encimas de las dos piedras, donde había estado el palo pequeño si lograba darle había que calcular la distancia por varas y media vara, se media con el palo grande, a si la distancia se atinaba con la medida, habías ganado.

Era solo el echo de ganar el premio, pero a un a si la grescas, por ganar una partida, mas de dos veces las piedras  valían para golpear al amigo que le hacías una pitera como se decía entonces a las heridas y ya estaba la formada la marimorena.

El crió se iba corriendo en busca de su madre, que al verlo ensangrentado salia  mas a formar gresca, que con el  chiquillo que con la cabezota ensangrentada iba con la madre a la casa del causante a formales la marimorena-
Una gresca,  las dos madres se enzarzaban, mientras se peleaba  las dos madre al chiquillo lo curaban y   le ponían una venda,, que hacia de una sabana vieja y le envolvía la cabeza.
El crió con su  herida de guerra salia ala calle y tan amigo con el causante, se ponían a jugar mientras las madres llegaban a veces al insulto mas escarnios-os y hasta pegarse y dejar de saludarse, hasta que había una desgracia encasa del ofendido que se iba a cumplir y listo para empezar de nuevo.

ISABEL CORONADO      

martes, mayo 10, 2016



MI PUEBLO DEANTAÑO

Mi pueblo es una sinfonía de color.
Es un sembrado de belleza sobre pavimentos de calles, que se van incorporando al ir pase andolas .
La vista se llena de ver lo que desprende un cielo tan azul, que hasta en los días mas grises se dejan ver suspiros de su luz, que forman los colores que la lluvia deposita sobre las hojas de los arboles.

Mi pueblo tiene raíces tan potentes que viajan metidas en la maleta, saliendo con nosotros a pasear  en los lugares mas diversos.

Mi pueblo es como una gran orquesta, donde no falta ningún músico ni instrumentos, todos son necesarios para sonar perfecto.

La música es el acorde que pisa un piano cuando las manos marcan que la vida  es una  estancia, con vista a una ventana, desde donde vemos olvidados  pensamientos, en la alameda remando nos y disfrutando de una  infantil.
De pequeño el pueblo, oía decir, que las pisadas al darlas tenían ritmo, sobre el barro y  sonaban notas de carcajada cuando resbalábamos en el lodo y cuando en las reuniones las bromas hacia reírnos unos de otros en aquella tarde de chocolate y pan con aceite y azúcar.

Pueblo mio que esta en mi, que me haces grande hasta en los momentos que me quieren hacer insignificante.
Crecer en un pueblo es tomar de todo, como los quesillos de una tostada con aceite ajo y pimientos rojos,  hacerlo con sabiduría y quedarte con lo mejor que el pueblo desprende.

El pueblo tiene vida, somos nosotros, el que lo hacemos  crecer, le damos sabiduría, nos enseña a luchar  ante la injusticia, a utilizar la cordura, la palabra que siempre es mancillada por el mas fuerte.

Cuanro a visto el puEBLO.

ISABEL CORONADO