Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, noviembre 10, 2018

PARQUE DE LA PIEDAD ALMENDRALEJO



La de veces que en mis historias he explicado sobre los eucaliptos que habían en la parte de abajo del paseo de la Piedad.
En esta foto se ven las copas de estos Arboles recordados por los que lo sembraron.
Fueron sembrados sobre 1926 o por hay, siendo alcalde de Almendralejo Don Paco Montero de Espinosa, que quiso fomentar el día del árbol y los alumnos de los colegios sembrados estos eucaliptos y los de la Enológica, siendo ellos encargados de cuidarlos y regalos.
Fueron talados cuando se remodeló dicho parque y se ciega el manantial que habia en este sitio del recinto que suministraba al pilar el agua, hoy una fuente.

Hay mama;  que se forma  cuando las dentelladas de la vida, forman ramos  de hojas de vides que se engendran en la tierra que sembró y nunca recogió sobre el valle de la inconsciencia.


ISABEL CORONADO


lunes, noviembre 05, 2018


                                        LUZ Y VIENTO EN EL CAMINO

                                                 




Luz en los vientos sobre el barbecho esperando que la vertaera lo levante y salga la tierra sonando como la piedra que formo un camino imaginario, sobre lamentos de cristales de hielos gravados en las cortezas de los olivos, sobre panales de abejas, refugio de gorriones perdidos sobre ramas vencidas.

Es todo tan diferente aquella colina sembrada de surcos, caminando al lado del camino por donde andábamos, buscando palabras reflejos de rayos que se filtraban entre la nubes.

Buscando refugio en mi corazon que se deshacía entre aquellas miradas colmadas de amor por aquellos paseos, que iban llenos de  alcanzar la cima del deseo de conseguir el amparo de llegar, en una escusa del calor que derramaba el sol sobre vides de pámpanos enrolados en los pensamientos, que cada cual buscaba, sin fijarnos que el que hablaba, esta llenos de lineas  de frases en blanco que no se sentían.

Los años van pasando y es dificil tu ausencia en la lejanía, buscando una llegada, un encuentro cuando el tren pase por los raíles del camino que atraviesa el sendero de la mina, caminante en espera de ver la silueta que se quedo en la retina de tantos pasos grabados sobre un legendario deseo.

No es nostalgia o quizás  no fue  lo que me encontré,  sin mirar que el tiempo paso, sin ver un vaso vacío, que dejabas en la orilla del sendero,  ver que el lagarto al sol se refugiara en él.

Tal ves lo que el saber siempre nos dicen, que todos somo repaso de la circunstancia del cual quier olivo que va pasando al lado nuestro,  película que vuelve a pasar, se posa  delante de nosotros, sin ver que su ramaje, no deja ver el horizonte que a lo lejos se va alejando cada vez mas.

Ni tu ni nadie se colma con  un deseo de saber, que es lo que se hace o no encuentras el querer sin dejar de ver la luna, en noches de veranos intenso, que su claridad llena, se veia que  todo era la realidad del encuentro, que se fue en el panal de la película.

Todo se fue filtrando sobre el agua, que buscaba veneros de sapiencias, ocultas en la inteligencia  que somos, el trigal que esta delante, espigas que tapan aquel nido que en un  terrón de tierra se refugiaba, sobre los cojines de paja,  de la mejor riqueza que se fue por un padron, lleno de días que no tuvieron noches, par ver que  la claridad de al cariño se fue.

A veces lo que el alma manda no esta en la pagina de lo que la escritura  de una pluma deposito sobre la sapiencia de una pagina en blanco.

No es molestia lo que cuando quieres ver comprendes el tramos que tu frustración y deseos de conseguir no te deja ver.

Quisiera volver a tras tomar el mismo camino, escuchar tus palabras y ver lo que no vi, poder volver a escucharte, como la tierra sentir tus reproches por no haber arado cuando tenia que haberlo echo.

Darte agua a tu sed,  necesidad que no sacie, veo unos pasos que quisiera tomar su huella, ponerme en ellos, volver a tomar tus reproches de soledad que no vi .

No siento mas el amor que no encuentro sin saber que no hay mas soledad que la de no ser escuchada.

ISABEL CORONADO