Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, junio 01, 2013

Es el lago de Pros-espina en el termino de Mérida, es un lugar que debido a las intensas lluvias es ta en su punto más alto, cuando se pasea por sus orillas viendo la construcción realizada por los romanos, parece algo lleno de fantasía, que un lugar elegido por una civilización llena de fuerza y sabiduría.

  Elegido, para llevar atreves de canalizaciones el agua a Mérida por su peso utilizando varios acueductos, que dando en pie  a un siendo el mas conocido el de los Milagros.
 Me daba cuenta que lo poco que somos y lo  que nos podemos llegar.

Es un disfrute el lugar embellecido actualmente, donde el placer de pasear pos sus margenes te van dando  imaginación, de un pasado y como ha llegado hasta nuestros día. 

Visitar el lugar es tocar la historia, saborear un pasado, ver una obra de ingenieril en un tiempo con medios que solo la imaginación lograría vencer los optaculos de una obra que no se concibe sin maquinarias actuales.

La barbarie toco este embalse, cuando los los siglos fueron deslizándose, sobre la su huellas de los constructores que la idearon,  no  tuvieron mejor ocurrencia deshacer  un telar y  fabrica de tintes, 

Rompiendo la presar para hacer un canal para abastecerse de agua, esto ya esta reparado con gusto.

 Se pueden divisar los foso que los romanos hicieron para bajas a las entrañas de la presa para controlar los niveles y estado. 

Una gozada que para toda persona que ame el mundo romano y su arquitectura unido a nuestra dehesa que dan al lugar, el sabor de que el tiempo no pasa y debe ser degustado y visitado.

ISABEL CORONADO


miércoles, mayo 29, 2013






San Vicente de Alcantara, estrallendo el corcho de los alcornoques.



NUNCA

Nunca digas a Dios, nunca te rindas, ni pienses que todo es difícil, que el espacio es un lugar mágico donde tu eres un punto perdido.

 Nunca digas me duele el alma de padecer de no encontrar lo que busco, ni allar el sueño almacenado durante una vida que nunca consigo ni soy capas de alcanza.,

 Nunca te encuentres solo te sentirás mal en estado de pesadez de no valoración sin ser visto ni sentido, por un semejante tan gruel que eres tu, que te domina que te vence que te lleva  donde tu quieres, sin sentido ni longitud.

Nunca y Nunca Mas seré lo que no quiero , venceré ese que me domina y me logra hacer todo lo que el otro me dice que logre.

Siempre encontrare un lugar mágico, en las entrañas de mi ser donde refugiarme, donde ser  todo lo que esa nube, que me envuelve y me ciega no me  deja posarme en esa flor mágica que es mi voluntad en libertad.
ISABEL CORONADO

lunes, mayo 27, 2013

LA ALBERCA VIEJA ALMENDRALEJO



 La alberca vieja, a si llamábamos a esta presa que paraba las riadas cuando las lluvias de las tormentas, y las aguas de los dos arroyos,  Palomino y Charnecal,  entraban en este valle descontroladas buscando con bravura salida hacia campo abierto.
Hoy me gusta pasear por este lugar y sentarme en su brocal y recordar los días de mi niñez, cuando estaba próvido acercarse a este lugar. Y hay estaba el morbo y escaparse a ver lo desconocido a costa de una buena paliza.
Un año el jefe de un tío mio sembró en estas tierras algodón, cultivo que cuando florece es como si una nevada se hubiera depositado sobre las matas, pero su recogida es horrible. 
Al ir doblada mientras lo recolecta, cuando terminas el dolor es insoportable apenas puedes enderezarte.
Pues bien mi abuelo y yo iba todos los días a las cuatro de la tarde a coger algodón a este lugar. 
Cuando íbamos bajando la pendiente que había hasta llegar a este lugar, oíamos en la lejanía el silbato del correo de las cuatro de la tarde (el tren), a mi siempre me llenaba de nostalgia por el deseo de salir corriendo, montarme en él e irme a donde fuera con tal de no recoger algodón que no me gustaba.

Cuando mi abuelo veía que el costal suyo y mi séquito estaba lleno lo suficiente para cargarlo y llevarlo hasta la casa a cuesta, que no es que estuviera lejos, pero si era pesado el subir la,  sudando.
Mi abuelo me colocaba el saco en la cabeza, de tal forma que se veían las piernas, pareciendo  un saco caminando, que ligera subían la pendiente por llegar a casa.
Hoy cuando voy a este lugar que están recuperando,   miro al sol, que  me deslumbra, en ese espacio de tiempo salen al exterior recuerdos, que forman imágenes, que salen caminando.
 Veo una niña graciosa rebelde, desobediente que se niega  recolectar algodón, dice que le duelen los dedos, que le pinchan las flores secas donde se aloja el algodón, el anciano de ojos azules de igual color  del de él cielo,  me sonríe haciéndome recordar, aquellos atardeceres que me los alegrabas diciendo me, que cuando termine la cosecha, me van a convidar, dinero para comprase el libro para la escuela,  aquel enciclopedia de Alvarez, que a un conservo.
 Me encantaba leerlo, releer las historias que en el  aparecían.
Querido abuelo que estas en los cielos, lugar donde únicamente puedes estar y en este trocito de tierra donde cada atardecer me esperas, me saluda, un abrazo y un beso en la frente que tanto te gustaba 

"TE QUERRÉ SIEMPRE"
ISABEL CORONADO