Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, febrero 01, 2014


                                                         " ESTA EL DÍA PAJARERO"




El día "pajarero", eran como el de hoy, de suave neblina que poco a poco iba empapando, no deja hacer nada, Si se iba al campo la humedad hacia que la tierra se empapara, haciendo imposible entrar a trabajar la finca.
En el pueblo, la continua llovizna, daba para poco hacer, pagar el sello agrícola en la "Comunidad", limpiar la cuadra, afilar hachas, para la descarga de los olivos , navajas para el injerto de la vid, preparar los cabos de las zachas para plantar las nuevas vides, escardar potreras, arreglar a peros. 

Ir al pajar recoger chismes (aperos) que con las prisa quedaban por medio, barrer con el ramojo de margaritas, darle de comer a los "bichos" (animales).
Y algo que a los niños les encantaba que los recogieran a la salida del colegio, cosas que durante el resto del tiempo que estaba bueno no se hacia .
Los chiquillos de corta edad, iban solo a la escuela o se venían con vecinos o hermanos mayores o iguales cogidos de la mano y muy bien aleccionados (si alguien te ofrece un caramelo o cual quier cosa no lo toméis, salir a corre hacia casa o avisa) era una precaución que todos los día al salir era repetida.

Cuan llegaba la hora de la salida de clase, los padres esperaban en la puerta, con aquellos enormes paraguas llamados portugués, los niños a la salida las mirada iban en buscar de la figura paterna, triste se quedaba el que no encontraba al suyo y sentía envidia cosa que nunca sentimos algunos, pues nunca faltaba en estos día el padre con su sonrisa, con orgullo miraba y en una mano el pesado paraguas y el la otra el cartucho de " tostaos" o de caramelos , golosina deseada, esta delicia, se valoraba mucho.
Refugiados, debajo del paraguas, de doble varilla, de lona azul, mas parecía una sombrilla. Muy arrimados a su cuerpo, encorvados para que no moja nos y el "cava" de carton azul que si se calaba !a dios!.
Eran risas, mientras atendíamos mas a comer las golosinas que otra cosa. Se salia de la escuela a las 12 o 12,30, del medio día, había tiempo, para jugar en la camilla a las cartas, que eran pequeñitas amoldable a las manita pequeñas, o las partidas del parchís, divertidas con aquellos puentes, que obligaba a no pasar y a comer fichas, provocando riñas y peleas que la madre solucionaba diciendo a recoger y a comer.
Que comida tan rica como, la matanza de los cochinos, estaba recién echa todo fresco, las costillas adobadas sobre la media librita redonda de pan tostada, chorreando la pringue, por la comisura de los labios y por las manos.

La madre reñía, diciendo que os vais a manchar, os tendré que poner otra ropa, para ir esta tarde al cole. A las tres se volvía al a la escuela, hasta las cinco.
La madre retolicando, que estaba lloviendo que la ropa no se seca hay poca.
Un día mas en la vida de unas niñas que pasaba, lleno de la felicidad, que le traía un "día Pajarero", pero ese día no había "jornal" y había muchos.


ISABEL CORONADO

jueves, enero 30, 2014





LA COCINA DE UNA CASA DE PUEBLO


Corrían los años sesenta del pasado siglo, cuando la música llenaba nuestros ratos libres en aquel radio de madera, con trasformador de 125 vatios que tenis una palanquilla, que se corría hacia un lado y otro, según venia la corriente. La cocina en la pared de tapia se había echo un hueco y hay estaba. Nada mas levantarnos, estaba puesto, escuchando música, y al abuelo, que no comprendía, ni entendía lo que decían, por estar según el cantada en una legua rara.
Que estancia tan grata llena de una suave penumbra, centro de reuniones de la casa, de charlas, de narraciones entrañables y conversaciones llenas de historias.
Olor a chicoria y acebada tostada, mezclada con café Portugués, molido en un molinillo que hacia un ruido estrepitoso, que vuelve, junto con su color verde.
La olla quemada sobre la nafre lanzando borbotone, de agua cociendo lista para echarle la molienda, mientras se soplaba, con aquel soplillo de esparto, para que el carbón, tomara fuerza y lanzara llamas, que ennegrecían el cacharro del café, como se decía, donde una vez introducido la molienda en el subía y había que apartarlo.
Humeante mezcla, que se ponía ne la mesa encima del hule, que por el calor desprendía un olor que vuelve. Todos alrededor del recipiente con los tazones grandes de blanca arcilla.
El colador para dejar caer el café, humeante sobre el tazón, que contenía en su interior miajon de pan blanco, con terrones de azúcar, el desayuno mas dulce y sabroso que un niño puede tomar, mientras escuchabas al abuelo que despacio y lentamente, se sentaba y migaba el pan, la corteza que dejaba ablandarse y animaba a los nietos, que comieran mientras hurgaba, el brasero con la paleta y la lumbre tomaba fuerza y empezaba a contar historias que quedaba a medias, había que ir al colegio.


ISABEL CORONADO

miércoles, enero 29, 2014



                     LA TIERRA DE BARROS

Me gusta mi tierra, me siento feliz en cada caminar, por senderos, veredas y al troche. Viendo los cambios de las estaciones, que van sembrando el paisaje de diversidades que hacen de la visión el sentido mas necesario, para disfrute de las tonalidades de la campiña sembrada de los mejores colores que llenan de sorpresa, al caminante al contemplar la belleza de los campos.

Senderos de vida que colman de   regocijo, la siembra de semillas llenas de sabiduría, de unos campos donde el crecer de la planta se va uniendo a la tierra, que atrapa el mundo que domina la vida, de los que formamos una comarca que se siente poderosa sobre nosotros.
 Nos atrapa nos quiere y nos da vida,.
La lluvia que cae y nos empapa, llenándonos, el alma encerrada en terruño que se derrama sobre los cruces de caminos que  nos llevan a cualquier paisaje donde el atardecer se llena de una leve luz que cada estación se encarga de ser diferente.

ISABEL CORONADO

martes, enero 28, 2014





LOS NO QUE TE LLEVAN A TI


Hay un punto de partida, de llegada por alcanzar la sabiduría, el estado en que todo llega, el como de la negación es pensar y soñar los puntos de la verdad la llegada la ida la venida y el resurgir, de los puntos . 
No es todo, no es el fundamento, no es no es. 
Es tu yo el que camina, no dejes que te venza, no dejes de tomar impulso, eres tu el que navegas a tu lado, el que siempre esta en tu mundo en latitud que alcanza la sabiduría.
La vida es la que es e es, levantar acariciar, levantar, volar, agárrate al ser que siempre esta.
No dejes de levantarte no dejes de subir el peldaño, no dejes el vencer, triunfa, no dejes el presente, no consigas el ayer que ya esta vencido. siempre contigo, con el amor que camina junto a ti.
Agárralo, no dejes el presente es tuyo, no dejes nunca de caminar aprieta el zapato en la tierra , no dejes ese paso por dar . olvida de conseguir lo que esta en el pasado dormido.
No dejes el punto en el universo que te lleva al presente que eres tu, no dejes lo conseguido, un paso hacia delante, te llevara alcanzar al sueño alcanzado que eres tu.



ISABEL CORONADO