Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, abril 22, 2017


                                  AMAR ES UN GRAN LIENZO DE TIERRA




El amar es un gran lienzo de tierra, En el cuando llegamos a la vida es un hermoso prado lleno de flores silvestres, hierba verde que van dejando sueños  sobre la pradera regada de amor que nos rodea.

Cuando el querer  y la vida va superando, escaleras marcando pautas, la tierra se va volviendo distinta,  en ella vamos sembrando lo que nuestros sentimientos van dejando y creciendo en nosotros.

Cuando el olvido hace dejar de regar arar, sembrar y piensas que la vida tiene que vencer  la estirpe, de el sueño, la amistad, el querer siempre rodeado de brazos, manojos de haces convertidos en sueños, que la horca de la pala volteara, el viento ara volar, cada sueño marcara una parte de tierra que te dieron cuando tomaste  la vida.

Cuando el sol calienta te fijaras en la nubes en el horizonte en la puestas de sol, en aquel olivo que un día sembraste, que crece rápido, sin verte pues tu un día olvidaste re-garló con sentimientos que se te entregaron en la mochila de la vida.

Maleta que navega por cada nubarrón que se cierne sobre el campo de la vida, donde la lluvia dejara sueños, anegando fronteras, dejaran pesadilla colgadas de las ramas del árbol, que era un esquejes que ves que se retuerce buscándote  haciéndote dejar problemas que marcan la frente sin dejar ver que lo que hoy importa eres tu.
La libertad de la tierra que tomas por surcos, que se llenan de vida cada primavera y el otoño se llevara y vuelta  proseguir en el lienzo de tierra de tu vida que se oprimiera se sentirá invadida por otras variedades no deseadas, ahogando la  verdad donde están el árbol que un día aparecio en el sembrado, te cobijo, amparo, alejo los nubarrones.
Te llevo hacia la cima de la montaña, depositan dote en costoso sembrados, llenos de de tierra que nunca pudistes contemplar desde el páramo, porque, fueron cortas para alcanzar la tierra que un día formo tu todo.

ISABEL CORONADO ZAMORA

martes, abril 18, 2017


EL SECANO QUE CRECIÓ






Aquel niñito que un día llego a nuestras vidas, aquel cielo que siempre era moderado.

 No se que se hace mal o bien el amor, las luchas te preguntas porque este campo no florece, si yo lo abone.

 Eligiendo los sueños sobre el llano, de sementera mojado por una lluvia de nubes que se mecían,sobre las lomas del cielo que divisaban, ha su lado paseando por los caminos  que serpenteaban nuestros pies.
  Con conversiones tan diversas, llenas de tierra regada  por el secano, empapado de flores silvestres en primavera y espinos en verano.

El camino aquel pasando el puente en busca de aquel perrillo que nos esperaba,  deseoso de beber el agua y comer el pan, que corría detrás del cercado hasta que nos dejaba de ver ladrando.

La vuelta  o antes, con café mientras contábamos nuestras cosas, pues la vida es un campo con sus limitaciones y cercas.

 un día ves que puedes sembrar  y producir amor y cariño huyes de la mala semilla de la hierba que no deja producir y empiezas a elegir la mejor planta, que cuidas y la proteges con tu trabajo.

El amor es tan grande, por ella ves como una nube se a posado sobre tu campo, ves como los granizos se despojan de su nube, van en busca con traición de tu campo, ves como el lienzo es destrozado sin saber, como el tiempo no es verdad, lo oculto desaparece sobre hogueras de sentimientos.

Bajar cuestas sobre la raíces que están tan ondas que no es fácil que al amor, sentimiento tu tiempo lance un pase torero sobre tu campo, dejando el abito colgado sobre la percha del tiempo, desconforme.
La falta de un ser que se aleja por el camino transitado, dejando en el alma del camino la tristeza de un campo sin semilla ni cosecha.
El esconderse cuando todo sin nombre pasa, sin hacer falta romper el charco que pisas y el piano que suena en el horizonte de la vida.
Isael Coronado Zamora