Mi pequeña historia de Almendralejo

miércoles, mayo 14, 2014







ONCE DE MAYO--

A MANUELA ZAMORA Y JOSE CORONADO, VIANDANTES DE LA VIDA, QUE EN LAS ORILLAS DEL CAMINO ESPERAN CON AMOR A SUS AMORES


Es once de Mayo, y el recuerdo intenso de un día, cuando la marcha de un ser que te ha acompañado toda la vida se vuelve distinto ha todos. La marcha de los dos, nos salio al camino, sus manos, tendidas hacia nosotros, se esparcieron, y su voc solo resuena en los recuerdos de la memoria.
Su fuerza, la recogemos en nuestro día a día.
Hoy hemos andado, por el camino, sintiendo sus comentarios del lugar, que fue de tanto transito. Percibido el olor de la tarde, hemos sentido el viento suave acariciarnos cuando el sol se va y la frescura sale a recivir al viandante.
La puesta de sol que hemos contemplado ha sido como estar con ellos en una naturaleza esplendida en el camino Molino.
Un prado de Amapola para homenajear a nuestra madre, que florece entre trigales, esplendida, dando le color al paisaje, llena de humildad, de amor, llamando a la vista para ser querida. Amapola, agradecida como una madre, todas las primaveras esta, siempre la encuentras en un recove to. Flor de pétalos subes como las manos de una madre. Hoy como siempre han caminado a nuestro lado, y su amor anidado en nuestro corazón esta unido a y trasmitido a los suyo.
ISABEL CORONADO
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domingo, mayo 11, 2014






PLAZA DE TOROS DE ALMENDRALEJO

Plaza que fue inaugurada en 1843, es una de las plazas mas bonitas de España y de Extremadura.
A lo largo de su historia ha ido sufriendo varias remo-delaciones.
Tiene su historia no solo taurina, sino en la vida de los pobladores de Almendralejo.

En verano era convertida en cine de verano, una gozada, el tendido, coloquial-mente  llamado " Gallinero" en el ruedo estaban las butacas,  pegados al burladero, una fila de silla o butacas de maderas utilizada por las parejas par hacer de todo menos ver películas.

Las proyecciones,  mas vistas fueron las de  vaqueros, toleradas" para todos los públicos", veladas veraniegas, jugando por los escalones en los descansos, comprando "Chanvis" de Carrascos,  helados a base de nieve raspada, sobre una galleta de barquillo, con colorante echo de vaya usted a saber, pero que estaba rico y decía mi padre " que refrescaba la sangre"

Cuando tenia sed ibas al puesto de las pipas,  tenia la dueña un barril de arcilla roja, lleno de agua fresca que mientras no  dejaras de beber, sin descansar, el trago costaba " tres gordas" treinta céntimos de peseta, una odisea, al no tener fuerza, al levantar, no te daba tiempo a beber mucha agua, que se derramaba por todos sitios menos por la boca, estaba próvido,  beber a (chupe). La mujer estaba muy pendiente para que no fuera a si.

Las noches calurosas mirando las estrellas, si la película de baquero era muy aburrida, sobre todas las de desiertos, con  muchos baqueros e indios que eran los malos, cuando venia el séptimo de caballería, empezábamos, todos a jalear animar a los soldados. Una experiencia supe divertida que nos hacia patear y tocar las palmas todos a la vez

Mi padre divertido, con ocurrencias sin cesar durante todo el tiempo,  dando perrinas para comprar tostados  para que lo dejara ver la pelicular, sobre todo cuando era de Carmen Sevilla que era su artista favorita o Fres Aster y sus parejas de baile, le gustaba verlos,  la música era una diversión suya.

Los programas dobles eran dos películas, una buena y otra mala y no fallaba, estas se alargaban hasta la madrugad, pero se estaba tan fresquito, en aquellos años no había cambios horarios era para todos los meses las mima hora eso daba lugar que el cine empezara  a las nueves,.

El alumbrado era ideal, en el centro tenia una gran plataforma redonda llena de luces que estaban sujetada por alambres y cordones dando la sensación que estaba en el aire. Cuando iba a empezar la sesión iban apagando poco a poco el alumbrado hasta que quedaba la del medio.

Si refrescaba demasiado la noche los críos nos refugiábamos en los brazos de los padres, y la calma era total, los mas traviesos no paraban corriendo, bajando al ruedo, subiendo rápido cuando el guarda lo descubrían, bajar de gallinero.

A la vuelta veníamos, corriendo si era tarde, las calles todas silenciosas sin mas iluminación que la luz de la Luna.
Sintiendo las pisadas y mirando para a tras al oír la tierras debajo de nuestras pisadas, aligerando el paso.

Si era temprano y la noche calurosa al volver lo hacíamos recreándonos, deseoso que el paseo fuera mas largos, parándonos con los vecinos sentados en la puerta tomando el fresco,  charlando y al pasar" siempre se decía,
 "BUENAS NOCHES Y ERAMOS CONTESTADO CON LA SIGUIENTE FRASES" TENGÁIS.

ISABEL CORONADO