Mi pequeña historia de Almendralejo

jueves, noviembre 27, 2014

COSO DE LA PIEDAD DE ALMENDRALEJO






Las obras se inician  por Joaquín y juan Pedrera Barba y José  Tinoco mayor y José Tinoco menor. Con  mano de obra de 25000 reales, como herrero Isidro de la Peña, y carpintero Manuel Dopido
  Con una gradería de  trece escalones, sobre bóveda  y barrera de madera. Se inauguró el 29 de septiembre de 1843, por el famoso Juan León (Leoncillo). La entrada costaba 5 reales de pesetas, (0,008€) .
1856 el VI marques de la encomienda sería el primer Depositario de la sociedad de la plaza de toros.
 Almendralejo, en esta época tenía, unas mil casas de un solo piso, con siembras las tres cuartas partes del término de  cereal, el resto a Vic, olivo,  garbanzos  y legumbres.
Con 20.000  cabezas de ganado lanar, 18 fábricas de aguardiente, algún molino de aceite y bodegas.
El presupuesto del municipio es 40.000 reales de peseta ( 60,101€) obtenido del arrendamiento de  2000 fanegas de tierras del municipio.

Con esta economía se acuerda hacer una plaza de toros en los terrenos cercanos a la ermita de la Piedad y hacer una  fábrica de  ladrillos  que se iban a necesitar para la obra.

El capital era de 170 acciones, vendidas por un valor de  por 700 reales de peseta (1,052€) cada una.

Durante la regencia de Isabel II y   general Espartero,  las buenas cosechas en Almendralejo,  surge  la idea de hacer una plaza de toros.

 Remozada en 1881 consiguiendo un aforo de 6000 espectadores.
En 1860 en Almendralejo el número de habitantes es 6000 habitantes en y Mérida 5900, siendo Almendralejo el quinto pueblo mayor, incluida Cáceres y Badajoz.
1883, se plantan las primeras 600 fanegas de vides en la zona de Escobar, tierra caleñosa,  se siembran olivos siendo la aceituna para aceite.

Los toros, al no haber tren,  llegaban a la plaza por cañadas y caminos desde las dehesas Andaluzas y Madrileñas.

Viaje que duraba un mes, a si llegaba a la plaza que tenía una empalizada para los toros.

En 1859 Francisco Anjona Cuchares , toreaba el día 15 de agosto, en dicha madrugada un toro se salió de la manada por el lugar de la pizarrillas, al ser tan bravo nadie se atrevía y cuentan las crónicas que se le pidió a Cuchares, que se encamino al lugar y se enfrentó al toro, formando tal polvorera, que no se veía y cuando este paro, se vio al maestro que había atado las patas al animal y estaba sentado encima de él.

 Dicho toro, muy bravo, dejo en el ruedo 8 caballos muertos.
Cuchares, torero querido en Almendralejo,  se alojaba en el Palacio de la Encomienda.

El diestro regalo a la virgen de la piedad, un manto verde y un broche de oro  en 1867, realizado por Don Rafael Aumente, orfebres de Córdoba.

Los pendientes que lucen la virgen,  hacen juego, son posteriores, 70 años después, una donación de Doña Antonia Peña Martínez y hermana.

En 1859 la entrada costaba en sombra diez reales de peseta  y en sol seis reales de peseta.

 La plaza en 1881 fue ampliada para aumentar su graderío.

El coso de la Piedad, está situado, detrás de la ermita de Nuestra Señora de la Piedad,  la presidencia al sudoeste; frente a ella, al noroeste, los toriles; al sur, la puerta principal.

 Las cuatro escaleras a los tendidos, más  la  exterior de la plaza, para acceder  a la galería, de los palcos.

En 1912, fue  reformada, lográndose  que cupieran 8.000 personas. Tiene 96 palcos, tres gradas de preferencia, con tendido de meseta.

Una caballeriza, dos corrales para el ganado bravo, otro más pequeño para hacer el apartado de toros, una enfermería, seis chiqueros, dos cuartos para diferentes servicios y un despacho de billetes.

De forma circular, de fábrica de ladrillo, con un diámetro de 42,55 metros en el ruedo.
 El exterior tiene 67,20 metros de dimensión, que  con el vuelo de la galería se incrementa en 1,35 metros.

El graderío, es de  8,75 metros, con  pendiente de 7,50  des de los palcos, incrementado con 2 metros en la barrera, en el espacio de  debajo,  se construyó una bodega con conos realizados por el maestro Bordallo, que en  los depósitos,  ponían un sello con su nombre.

En las fiestas de la Virgen de la piedad de 1912, con la reforma realizada, se celebraron los días 15 y 16 de agosto la corrida de toros.
 Torearon en ella los diestros Mazzantinito y Moreno de Alcalá reses de Albarrán y Tres palacios.

En esta corrida, Tomas Alarcón “ Mazzantinito”, le correspondió, la lidia del astado Mochuelo, de la ganadería Manuel Albarrán.

La cabeza del toro Mochuelo el primero que se lidio en 1912 disecada, es propiedad de Don Antonio Corte natural de Villafranca de los Barros.

La reforma del coso Piedad de 1912, La escalera Romántica,  exterior para acceder a los palcos, fue realizada por don Julio García de la Peña, graduado como ingeniero de camino en la Politécnica de Paris, persona original y de gran inteligencia adelantado a sus época.

 Había trabajado, con  “Lesseps” que fue el ingeniero y constructor de la Torre Eiffel, que le pide que marche con él a la construcción del Canal de Suez.

Pero opta por volver a su país y regresa a  Almendralejo, acompañado de un criado negro, cosa que fue sensación en el pueblo cosa que a él poco importo.

En 1920 el 25 de abril eran tres los propietarios, de la plaza de toros de Almendralejo: Antonio  Martínez, Antonio Díaz y Francisco Montero de Espinosa. Que venden su parte a los otros dos,   José Montero de Espinosa y Francisco Cabeza de Baca, dueños de 170 acciones.

El 21 de Octubre 1942 eran propietarios por mitad, Eloísa Montero de Espinosa y Chaves y Francisco Cabeza de Baca marques de la Colonia, que vende a Alfonso Iglesia infante.

El 29 de enero de 1976 vuelve a cambiar de dueño  a Sociedad Extremeña de Espectáculos.

Siendo propietaria el ayuntamiento de Almendralejo el día 29 de abril de 1988 por permuta, por el hospital de San Juan de Dios en carretera Sevilla.

Actualmente, la barrera se a elevado, según reglamento, se han abierto nuevas salidas y accesos a las gradas y se han reducido  a 5000 localidades pretendiéndose que su mayor aforo este a la sombra y  drenaje del ruedo, La bodegas que están debajo del tendido se habilitado.
Actualmente es una plaza bien conservada y de gran  belleza.


 ISABEL CORONADO ZAMORA.

 Y CESAR CALERO CORONADO; QUE CON SU INFORMACIÓN SE LOGRO TAN DETALLADA  HISTORIA DE NUESTRO COSO

martes, noviembre 25, 2014

http://www.ivoox.com/25-11-14-entrevista-semana-historia-almendralejo-audios-mp3_rf_3778405_1.html


Programa de hoy sobre la pequeña historia de Almendralejo en RADIO COMARCA DE BARROS.
http://www.ivoox.com/25-11-14-entrevista-semana-historia-al…







                                                            VEREDA CHARNECAL



POZO EN LA VEREDA CHARNECAL



CAMINO CHARNECAL EN ALMENDRALEJO

Charnecal, significa en árabe, lugar de alcornocales y encina.
Es un na planicie rodeada de barrancas, cerros y colinas, en su fondo un arroyo de igual nombre al que se incorpora el Palomino y Pizarrillas.
Como debió ser tan bello lugar cuando el hombre llego, colmado de un bosque frondoso buen agua y manantiales, por done la pesca navega.
Ay una alberca de antigüedad no determinada, en su fondo se ha descubierto unos cimientos sólidos y construcciones bien realizadas, que da  señales de su antigüedad, su estado, principios realizadas para sacar agua y a si regar la vega que la rodea.

Debió haber casas, en sus orillas, por las tumbas descubiertas en 1960.
El Charnecal es un camino que se pierde entre padrones, se une  y cruza con otros caminos, es desalmado de tierra pesada deseoso de ser pisada, lugar que estaba ya cuando llega el hombre, es sorprendido por la belleza del lugar, con  cumbres altivas, en la lejanía, semblantes perfectas para detener los vientos, orillándonos en las laderas, haciendo con ellos suaves y albergue de brisas al atardecer.

Puestas de sol brillantes, que se dejan caer en colinas, buscando el descanso, rayos solares despistados que se pierden entre las montañas, queriendo quedarse en cualquier collado.

Nunca busque ni encontré lugar, donde el sosiego camino junto a mi tan cerca , no soy de buscar mas de lo que encuentro.
 La tierra  que el viento trae, es la caricia de un atardecer impregnado de aire verde, que trae recuerdos incontables, que se pierde en una memoria, deposita en los surcos de un cauce, que navega entre tropezones puestos por el hombre, queriendo impedir su rodaje, embosca de nuevos cauces para ser navegación de sueños, albergados en cada corazón latente que pasa por su lado.
ISABEL CORONADO