Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, junio 13, 2026

 El verano.



El verano era un principio de diversión, gritos alegría.

Ver llegar subir por las escaleras, aquellos seres pequeños, tan queridos, que crecían tan rápido.

 Eran mundos desconocidos, colores de experiencias, sentir los pálpitos de cambios que traía el verano.

Sentirte bien tener, el tiempo de no entender  ni cuestión ni ver,  a través del cristal de la fantasía.

Ver pasar la verdad de las cosas.

Perdonas que necesitaban abandonarse, al tiempo de un tren, que escuchaba sin estación ni anden.

Oir, sin hablas, dejarte de ser invisible, sentirte firme en cada paso.

Escuchar, conversaciones que te hacían prometer realidades, que te hacían sentir.

Aún sin ganas de que alguien llegara para hacerte viajar a los  deseados lugares geográficos.

 Viendo  tu mundo en un cristal empapado de colores..

Hoy sería negociable, era verano, seco y ardiente, bonito en sus largos días.

Isabel Coronado Zamora 


viernes, junio 12, 2026

 REMAR EN EL HORIZONTE


CAMPO ANTIGUO DEL EXTREMADURA DE ALMENDRALEJO


Cuantas tecnologías reinan en un presente, moviente de un ritmo, irresistible, de meses, en un reino filosófico que navega superando, siguiendo un desafío con pruebas de superación.

Montañas que cubren grietas, divisadas en laderas que sobre sombras, de cimas, que deberían levantar campamentos, en llanuras.

Llamadas de verdes lejanías, perdidas, en algunos naufragios de almas perdidas.

Seguro de ver sentir, atraer el buen gusto de sentimientos muertos, en navegaciones surcando horizontes de un ayer perdido y encontrado en la sabiduría, que da la suerte de conocer la experiencia .
Quejido de estar bien, en un trabajo, volviendo a ser realizado en los confines de las estrellas, que surcan cielos en noches claras .

Quien espera encontrar un principio de que te llamen en un encuentro perdido, de sombras en caminos ardientes, sobre el grano vacío de una espiga.
Que se acuerda en la constancia , de la existencia, experiencia, de una familia grata, que encuentras en los momentos de una explicación de amar.
Sin saber si eras listo, en un largo camino.
Renaciendo sobre mares, que navegan en un fondo de llaves, que abren los espacios, que introducen pasos abiertos, que confirman laberintos, llenos de pisadas, sin principio ni fin.
Llave que abren los ciclos de seres, que se encargan de abrir circuitos, que empiezan en las ranuras de una puerta solitaria.

Llena de todo, como fuerte de un manantial de agua, que se limpia en los seres que navegan en busca de los cientos de pueblos, que encuentras en cada día.
Caja cerrada de pensamientos olvidados, que después surgen en manivelas, siempre están aquí, llena de sentimientos, en fortunas.

Que un navegante encontró, en un autentico enfrentamiento.

Que se acaban los cinco días, de verano que pronto reinaran por senderos, que la fuerza de tu naturaleza te llevo, hacia ese tren de vida que encuentras en un billete, que es el veinte avivo, por ciento de una vida.

ISABEL CORONADO ZAMORA

 REMAR ES BUSCAR EL HORIZONTE




Cuantas tecnologías reinan en un presente, moviente de un ritmo, irresistible, de meses, en un reino filosófico que navega superando, siguiendo un desafío con pruebas de superación.


Montañas que cubren grietas, divisadas en laderas que sobre sombras, de cimas, que deberían levantar campamentos, en llanuras.

Llamadas de verdes lejanías, perdidas, en algunos naufragios de almas perdidas.

Seguro de ver sentir, atraer el buen gusto de sentimientos muertos, en navegaciones surcando horizontes de un ayer perdido y encontrado en la sabiduría, que da la suerte de conocer la experiencia .
Quejido de estar bien, en un trabajo, volviendo a ser realizado en los confines de las estrellas, que surcan cielos en noches claras .

Quien espera encontrar un principio de que te llamen en un encuentro perdido, de sombras en caminos ardientes, sobre el grano vacío de una espiga.

Que se acuerda en la constancia , de la existencia, experiencia, de una familia grata, que encuentras en los momentos de una explicación de amar.
NAVEGAR


Sin saber si eras listo, en un largo camino.

Renaciendo sobre mares, que navegan en un fondo de llaves, que abren los espacios, que introducen pasos abiertos, que confirman laberintos, llenos de pisadas, sin principio ni fin.
Llave que abren los ciclos de seres, que se encargan de abrir circuitos, que empiezan en las ranuras de una puerta solitaria.

Llena de todo, como fuerte de un manantial de agua, que se limpia en los seres que navegan en busca de los cientos de pueblos, que encuentras en cada día.

Caja cerrada de pensamientos olvidados, que después surgen en manivelas, siempre están aquí, llena de sentimientos, convertidos en fortunas.

Que un navegante encontró, en un autentico enfrentamiento.

Que se acaban en los días, de verano, que pronto reinaran por senderos, que la fuerza de tu naturaleza te llevo, hacia ese tren de vida que encuentras, en un billete, que es el viento, avivado, por una vida.

ISSABEL CORONADO ZAMORA

jueves, junio 11, 2026

Pensar.
          






Aquel verano fue el principio de empezar a recordar sobre los recuerdos que se iban almacenando en una mente tan pequeña, que se refugiaba en los detalles, momentos queridos, que íbamos formando a lo largo de los cortos años de vida.

Aquel día de mi graduación infantil, fue intenso, toda la clase pensando , en la actuación en el Carolina Coronado.
 La merienda acompañada de primos, hermanos, abuelos y demás.

Las prisas por ser vestidas, el correr por llegar a tiempo a la gala.

Cuantas emociones, en la fila para entrar,  de pronto ve a mis héroes, mi Papi y Mami, que me colocan la mano sobre mis hombros y por fin entro en el teatro .

Cuanto protagonismo y emociones .

Mi señorita, que pronto comprendí, que mi señorita no va estar en el pasillo amarillo, aquel que tenia ganas de llegar pues seria mayor.

Mis compañeros y un mundo tan nuevo empezaba .

Y empecé a recordar aquel día, cuanto miedo cuantos pucheros y llantos, no quería dejar ni empezar de nuevo .

Quería volver a mi jardilin con mis amigos, donde había sido tan feliz.

Lloraba me consolaban y de pronto una mano me acaricio, la tomo,¿ me pregunto, como te llamas?.

 mire hacia donde venia la voz y vi una cara sonriente y empezó a dar confianza, me agarre a ella, mientras era introducida en mi nuevo mundo,  miraba para atrás una vez y otra viendo a mi familia que se quedaba fuera de mi nuevo mundo.

Cuantos momentos vividos, conocimiento, actividades, cariños, fiestas amor.

Mi primera infancia había corrido tan rápido, que se notaba sobre todo en mi crecederas.

Fueron años de conocimientos, refugios de cuidados, de característica adecuadas.

Recuerdos, que empezaban como las vacaciones, de un reportaje que la vida traía, desaparecía,  era buscar mi nueva vida.

La corrección de un hilo que los días, mas bien yo iría existiendo, en los casos de los sucesivos meses,  estando  y esperando , seres que eran mi familia que me aria llevar en contacto del conocimiento .

Llore de emoción en  cada momento de aquel día mágico, sé llenaba de compañía, en aquel lugar, que buscaba y me daban consuelo.

Miraba a mi señorita y me daba cuenta que sus enseñanzas estaban anidadas en mi, que no desaparecían, serian mías para siempre como sus caricias y cariño.

Siempre seria la reina del momento de mi graduación, mi señorita querida, que me dio tanto amor y donde cada mañana, me tenia que dar nada mas llegar, ponerme en la fila su mana, sobre todo ser la primera.
Que mano tan suave y confort me daban.

A mi querida Flavia

ISABEL CORONADO ZAMORA