Mi pequeña historia de Almendralejo

sábado, agosto 08, 2026

 Atardeceres de antaño 


Almendralejo calle Real

En cada época la vida se vive, disfruta y con los años, aún con sus dificultades, tiene su añoranza.

Pues en ella están tus seres queridos, a los que quizás en el presente careces de ellos.

Esto es lo suficiente para ver el pasado con los años diferente ir mejorando con el tiempo y verlos y desearlos, trayendo al presente como no fueron cuando lo narras.

Cuanta dificultad tuvo las décadas de los años : 40,50,60 con tanta emigración, que conocí, los pueblos se iban quedando vacíos, familiares que ibas a despedir a la estación.

Que marchaban con tanta pena, por ambas partes, con la esperanza de que iban a volver pronto, con dinero para una vida mejor.

Y lo que encontraba en las capitales era más miseria, eran mal preciados e ignorados algunos.

Después que se habían quedado sin casa mal vendida por unas pesetas que no daban suficiente, para comprar otra donde marchaban.

Que desolación, marcharon fueron de otros lugares y allí quedaron, formando parte con el tiempo de aquellos lugares.

Venían para la feria a ver a la familia, la madre los acogía y en su pobreza le daba aquel mes de lo que había en casa dónde eran acogidos con su trole.

La familia los invitaba a comer cada una de ellas cada día, haciendo la estancia a la casa de acogida más leve.

Con el tiempo, todo fue cambiando y las épocas se fueron imponiendo.

Con la democracia, mejoro y el  trabajo y la década de los 80 fue buena y un avance muy grande para España.

Vino la cris digamos a si de los 90, se levantó cabeza en el 2000, pero en el 2007 llegó la peor

Las cosas malas intentamos olvidar rápido, y reducir, prosperar.

Eso es bueno, pero cuando el que la vivió lo cuenta, se le ignora, pues crecemos en un mundo de bienestar que creemos diferente , al vivido por el mayor.

Pero es así, cada época, es un círculo con sus: personajes, estancias, lugares, que irán dejando paso y saliendo de el: para.

Dejando pasó a otra época, con sus diferentes estancia para el nuevo círculo, donde tú irás dejando de tener importancia, tus vivencias , historias, serán ignoradas.

Pues el nuevo aro de la vida tiene que volver a procrearse, generar y la Cepa del mal dejar brotar.

Aprender del pasado, para no cometer los horrores de otros, pensaremos que somos más listos.

No escuchar y tropezar es de humanos.

Isabel Coronado Zamora 



viernes, agosto 07, 2026

 Las niñeras 


Calle real de Almendralejo 

Un oficio de cuidadora de niños, que las personas pudientes,  daban a niñas de corta edad que eran contratadas por la clase pudientes.

Muchas veces los niños eran más grandes que ellas, y cuando los cogían en brazos las pobre citas era para verlas.

El sueldo era a veces tam poco, que era un convite, poco más.

Tenían su uniforme, era un mandil blanco encima de su ropa, como señal de identificación.

Eran casi siempre las niñeras crías de corta edad, pero encargada, de una recua de críos a su cargo.

Hubo familias davidosas, que le daban unas perrinas para que comprara a la trole, chucherías, como pirulín, tostados, avellanas y poco más, había poco dónde elegir.

Los amos a si llamados o señoritas a los contratantes, dejaban a cargo de la niñera a los crió toda la tardé hasta por la noche.

Quedando a la cuidadora extenuada y con alguna reprimenda si el niño venía sucio o con rozaduras propias de crío traviesos.

Isabel Coronado Zamora 



jueves, agosto 06, 2026

 Universo



Guardar en una campaña, son frases que se van uniendo.

La incredulidad,.por respeto, sin criticas, las puestas de sol, la quietud,  de un aplausos de olas, veivienes de pasos en la orilla.

Gaviotas, que marcan su horario, sin relojes, ni campanario.

Vivencias de un bien logrado, en subirlos marcadores, de vaivenes de recuerdo.

Estrellas perdidas al encuentro de veloces destellos, emigrando por el firmamento.

Colores de una visión que navegan dentro de un set, sin rumbo al encuentro de unas manos, navegando por un ser, que se frustra en sentir.

De izquierda a derecha, los derechos, marcan, las igualdades, de una tarjeta de identidad.

El echó de ser tú es caminar por alfombras, de cambios, que impone la razón.

Las vistas, de hacer cambios de un lugar en un reto, no suficiente alcanzable, en el firmamento y renglón de una canción.

Emvajador de puntos perdidos en los recuerdos de los días, se formó el encuentro de verte con sentimientos, llenos de paciencia y sabor a la espera de ser el único en gestionar.l

Los alcances de una cuerda de medir los sentimientos del ser humano, rodando en círculo siempre es reencarnación de unos mismos.

Isabel Coronado Zamora 

lunes, agosto 03, 2026

 Teatro 



Cualquiera un referente una fotografía, buscar la imagen, sin más.

La presencia, del sonido del viento, la marca de un juramento en las nubes, deslizándose con la lluvia.

Estallando en las heridas de un pasado sobre piedras heridas en el corazon.

Los cascos de los caballos galopando por los senderos del firmamento.

Disparos, al atardecer sobre colinas escondidas,  queriendo evitar pisadas no deseadas.

Insulto de palabras necias de brilló en la quietud de la noche, alumbrada por luceros y lud luminosa de ráfagas de luna.

Venir de viento lleno de ráfagas de acontecimientos, grabado en estelas sofocantes, que te hacen conseguir las moradas de la cortesía.

 Representar escenas con demasiado tiempo en la silla de cojines,  de mundos rellenos de vientos incómodos.

Independientes de incomodidad, dejar atrás los símbolos gratis de regalos, incómodos de llamadas 

En lechos de la llamada del  sueño llevándote en viales don de la banda del justo y frenesí eres tú el rey de los sueños.

Isabel Coronado Zamora