Mi pequeña historia de Almendralejo

jueves, agosto 13, 2026

 

La trilladora 



Estás máquinas trilladoras estaban en lo alto del parque de las Mercedes los 24 horas del día.

Con un ruido atronador, las máquinas eran de Caja Rural hoy CajAlmendralejo.

Eran alquiladas a la Comunidad de Labradores.

Guardadas en cocheras todo el año que estuvieron y están en la Avenida de Sevilla (carretera Sevilla) enfrente donde estuvo LEDA y de la calle José Luis Mesías.

Los portugueses venían a trabajar y contaba mi padre que compraban mucho pan que guardaban en costales que ponía al sol para que no se pudiera mojoso, 

Si duro como una piedra y era que en Portugal no había pan de trigo sólo un pan negro.

Eran en década de 194o y 1950.

Años de muchas necesidades.

Isabel Coronado Zamora 

 Eclipse 



La vida es una luz, en horas y regalos de cumpleaños.

Los meses, son sonidos al atardecer, llenos de eclipse, de un punto o eternidad, solución de problemas, de cambio, de manos donde dejar rayos de luz.

Algún ascendente, vio, sinto en su rostro, lo que le libraba, de una ronda, de plegarias, sin ningún que hacer que permitiera una chapuza.

Creer, es una máquina, con polea, sin ocurrencias, potencialmente, sin acabado ni descanso, de rondas, de verdades.

Sentarte, dejar pensando la cabeza, acabando y dejando presos, del brillo que dejan los pensamientos.

La dureza y resistencia, del bien sobre el mal, echando en el cambio, el echo de ser frágil, fallando, y dejando las descalificación.

Golpear y perfeccionar, las ideas, rompiendo el hilo, de rotura, de la parte que antes de hacer ninguna prueba que aguante los golpes de la maldad.

Los extremos de una prueba que te llevan a tu lugar de inicios, en aprovechar los tiempos que la verdad deja paso al principio de tu ser 

Isabel Coronado Zamora