domingo, enero 25, 2026
martes, enero 20, 2026
Hoy es veintiocho de febrero 2023 hoy es día de la autonomía de Andalucía bueno he empezado mi paseo.
He estado en casa de mis padres llevándome las poca pertenecías que hay ya allí, una silla una lámpara una repisa y poca cosa, queda ya, es una vida que se cierra, un capítulo más y acaba con esto cuanto antes porque me entristece tanto.
Todo esto, puesto a pensar una vez lo doloroso que es, hasta que te quiten del nicho del cementerio, una lápida que el día que quiten esa lápida y pongan otra de otro no eres nada.
Por eso prefiero y sentirme libre como el viento, posarme en cada brisa, ir viajando, viendo tantas
cosas.
Transportarme a cualquier sitio, viajar en lo más maravilloso, la brisa en la cresta de mi ceniza, mis pétalos de polvo vayan volando, depositándose en mis seres queridos.
Cuando muera, me van a querer, bueno mientras está viva eres un cacharro más como el que llevo en mi casa.
Ella su ropa de mi madre, una chaqueta es como tenerla, luego las demás ropa sin compasión la tira porque no no merece la pena bueno voy a continuar.
martes, enero 13, 2026
LOS ARBOLES DE MI NIÑEZ
Cuantos juegos compartidos a la sombra de estas eucaliptos, hoy secos profanados, viviendo la dejadez que sufrieron.
Cuantos juegos mi padre contaba o se decía, estos árboles fueron sembrados a último de los años de la década de los años 20, del siglo pasado, siendo el guarda un señor apodado el Cabo.
Contaba él que con qué celo los cuidaba, este hombre estos árboles, había otra alineación de árboles en la otra orilla, de de lo que fue la alberca nueva, hoy avenida de Goya, fueron talado igual que este.
Fueron mal podado y se han perdido sus ramas, donde en un tiempo pasado, su sombra la utilizábamos, cuando veníamos. Jugábamos y en sus ramas hacíamos remos, también hacíamos trampas, pequeños hoyos en la tierra que llenábamos de agua y traviesamente, le decíamos a los primos mas inocentes, pisa y cuando lo hacia se hundía y todos reían.
Están llenos vivencias, los troncos de los antiguos árboles, han visto la llegada de las vacas, que todas las mañanas venían aquí, usaban la alberca de abrevadero.
El miedo que pasábamos, surgen recuerdos, los restos de una casa que había en la parte de arriba donde nos refugiábamos, huyendo de los astados.
Qué grande me parecía, este parque, entonces una era, donde la semilla era trillada y sus brotes convertidos en paja, aquella máquina con su sonido Tronador, cada una en un cabezo hoy parque.
Aquí jugábamos mis primos, primas, en este pilar que aun parece estar esperándonos, cuantas travesuras, saciando la sec y el calor, entrándonos en el abrevadero, que utilizábamos de lugar de juego acuáticos, parecen resonar las risas, y carcajadas por el lugar.
El peligroso pozo de las cadenas, cuánta historia tiene, sus brocales y cadenas en la polea que giraba sonoramente deslizando el cubo, con el que se sacaba el agua.
Pobres arboles, convertidos en troncos, sin rama despojado de todo lo que fueron, altivo los eucaliptos, dando, sombra a los participantes y ganado de la feria que hubo en el lugar llamada de Ganado.
Al ganadero sofoco el calor mientras hacían los tratos de compra ventas, un bullicio de mucha animación, niños que jugaban alrededor , de las vacas pactadas.
Fui a un eucalipto altivo, sobreviviente de la feroz poda, de sus ramas recogí hojas, una vez cocidas sus vapores sus vapores son utilizados para la tos, haciendo de bálsamos logrando calmar la tos.
Recuerdo, cuando se cocía, los vapores espaciándose por la cocina, aliviando el constipado y más llevadero.
Los troncos, pelados parecen dedo que sale de la tierra en busca de aquel antiguo, eucalipto recuperar su hermosura frondosidad, volver a lo que fue, la alameda, un oasis en aquel descampado despoblado.
Convertido con mis compañeros en pobres troncos desformes, hoy en día ni damos sombra ni damos cobijos ni nada de nada.
ISABEL CORONADO ZAMORA
domingo, enero 11, 2026
SUEÑOS QUE SON IMAGENES
He soñado con mi primo Manolo que había ido donde vivía, me enseñaba su estudio que le había preparado porque antes estaba todo muy rústico, pero ahora lo tenía todo cubierto de maderas con pinturas, me enseña el cuadro, muy bien pintado, estaba todo muy bonito.
También me cuenta que su hermana que había ido a su casa, vivía en un piso alejado, que me quedaba allí en su casa, donde trabajo Annie con mi tío Marco.
Luego salíamos, a otro sitio, pasábamos por la casa de mi prima estaba llena.
He soñado también que había una prueba en la cual iba eliminando a la gente si decían un color que era como un cosido con un hilo y si esa gente decía el color y lo había en ese momento se salvaba.
Yo dije el verde y al decir el verde no estaba y me clavaron un cuchillo en los riñones o algo pero no me sentía muerta pero estaba muerta de gente era como un juego
Hay diecinueve he soñado que estaba en casa de mi abuela, en los Entrines, avenida América, estaba Adrián, era pequeño y Pablo, estaban allí porque su padre los habían dejado, porque he venido a un viaje.
De pronto el niño tiene cada voz se quita la ropa se salen fuera en el umbral de la casa, se sienta en mangas cortas mientras dos cosas él está con un familiar veo venir a mí y yo con la mujer el cruza la carretera y se va con los padres.
Entro para adentro, empiezo a recoger ropa del tendedero, que había mucho mientras hablo con una persona que no conozco ni idea.
El tendedero está lleno de ropa de ropa de bragas de color rosa y empiezo a recoger de pronto entre los demás y dicen que se ha ido.
Carmen. con los niños no me han saludado y se han ido hay en una silla un palo de un helado y rico y ahí despierto.
Diecinueve de diciembre 2022
Día veintiocho de enero once menos cuarto María José trabajo sociales
Hoy día treinta de diciembre de 2022 he soñado con jaima mmm que iba a un lugar a quedarme en un hotel y resultado que era jaima en un mal estado sucia y el tiempo estaba malo hacía frío.
Luego también soñar con niños pero no puedo poner en pie que más cosas sueño de otra cosa pero no me acuerdo.
He soñado con hojas de pan, con barras de pan que tomamos en una reunión con bocadillos con trozos de pan que secado del PAN en la cena base de bocadillo17-3-2023 estoy en Gandía de viaje.
He soñado con escribir con lápiz verde.
Que estoy peinado pelo rubio
Con sanguijuela que están hay pero no veo
Con más cosas que no recuerdo
21_3_2023 He soñado que iba con mi hermana andando por la calle de mi barrio San José por la.
calle cercana a la casa de mis padres que pasábamos por la casa de mis padres y veía Posadas compradores que estaban limpiando la casa y salimos a correr..
Y las dos nos agarrábamos y íbamos hablando que por allí no volveríamos o intentaríamos pasar menos
.
Hoy veinticuatro de marzo 2023 he soñado que estábamos en una fiesta familiar como si fuera una comunión donde uno de mis hijos se lo celebraban invitaban amistades era un lío todo pero luego la organización sale bien y de pronto desaparece este sueño y aparece otro un poco lioso no me acuerdo bien como un poco lioso como una casa no recuerdo.
Hoy tres de abril 2023 estoy en Chipiona he tenido sueños raros, soñado con limones también he soñado que estaba en un lugar en el cual que lleve recordarlo para poderlo escribir pero no me acuerdo sé que eres rechazada ni un poco maltratada no recuerdo mal.
9-4_2023 Chipiona he soñado que estoy en casa de mis padres y de
Pronto se presenta su actual dueño indicándome que ya no es mía que tengo que irme e intento llevarme las pertenencias. que se me habían olvidado que no me había dado cuenta que eran muchas .
En el cuarto había la máquina de coser de mi madre cuadros, pintado por mi y más enseres que no me da tiempo a recoger, el nuevo dueño dice que apresure que como estoy en la casa que ni es mía. Pepe me dice que deje todo que no merece la pena, corro y me doy cuenta que voy ha dejar pertenencias importante.
He soñado con la madre de Pepe es en una casa que no es la suya, está sucia y mal cuidada la vivienda, aparece mi tía Dolores.
Mi suegra se niega a que asee la casa que es una vivienda desaliñado.
Esta noche del veintiuno al 22 de abril 2023 he soñado con muchas cosas, pero lo que recuerdo es un ramo de flores rojas.
Con pecas con una cara llena de pecas y más cosas pero no me acuerdo de mas.
Esta noche veintidós de mayo 2023 he soñado con pecas con una cara con muchas pecas con más cosas que no me acuerdo.
ISABEL CORONADO ZAMORA
UN DIA DIA EN EL ASADO EL PARQUE
Hoy he estado con Adrián y Pablo, en compañía de Isaac, Borja y Katty en el parque de la Piedad en los columpios, ha sido estupendo, un despertar de dos cielos Adrián parecía mayor columpiándose, feliz y contento y Pablo se agarro con unas ganas a uno de los balancines, divertido y contento riendo.
QUICOTE MI GATO
Mi gato Quicote ,se queda en el patio sí nos descuidamos, Quicote empieza a miar y llevarme al sitio donde este esta.
sábado, enero 10, 2026
DEJAR DE SENTIR
Un día dejamos de sentir, percibir olores, sensación, sentimiento como aquella luz, que de pronto iluminó se apagó. Madre hijo hijo y madre o amigos compartiendo.
En el mismo lugar los sentimientos se fueron arrinconando, sin percibir que el respetar lo que quedaba y por el que yo luchaba.
Los abrazo, beso, sentimientos, todos fue desapareciendo, abrazos, una extraña llena de desamparo, no lo comprendía.
Cómo se puede llegar a huir de una persona, a no tener sentimientos por la otra, callada siempre, esperando, que lo se apagó cuando éramos dos personas conviviendo en una casa.
A veces miraba, recordaba sus ojos y todavía quedaban brillo porque no expresar cariño.
La vida con voces, necesito que me traten con cariño, con amor sentimientos que no debemos dejar nunca negar, ni compartir, en la nostalgia, nada más había nada,
ISABEL CORONADO ZAMORA
viernes, enero 09, 2026
ATARDECER
Los atardeceres con los años van cambiando de circunstancias estancias y de momento el atardecer la puesta de sol ver como las luces se van encendiendo en un árbol de Navidad.
Floreciendo cada ventana, tiene una vida un sentido una pasear por la playa, es un sentimiento, una forma una estancia un lugar.
Ver como otras personas manejan el balón juegan, se divierte, enseguida surgen, recuerda pasear por la playa es una estancia llena de momentos de cada uno.
Vida, hay personas que han ido que han venido que han estado, el espigón continúa siempre igual, mirándonos, viéndonos.
Recordando aquel día, que bajé a la playa a ver a uno de mis hijos, no daba con él, por más que lo buscaban no lo encontraba, de pronto apareció haciendo aquellos famosos castillos de arena.
Eran momentos, ese fue un momento el momento en que jugaban al fútbol, uno de ellos, el más pequeño con aquellas piernitas, que parecían que se iban a doblar.
Que corría y corría detrás de aquella pelota con su melena al viento, esa era una circunstancia, otro momentos, son los famosos corrales.
Buscando con su red de camarones cuidado encontrará un camaroncito, hasta que logró hacerme una tortilla con ellos.
Los caracoles, cangrejos, que mi padre cogían con tantos esmeros, con tanto cariño, por danos gusto, ese era otro momento, otra circunstancias mi madre, que había recuperado las vistas, después de operarse, corriendo contenta porque podía ver mejor, disfrutando, con aquella camisa, estampada de colores vivos, rápida corriendo.
Las luces empezando a encenderse, mis hijos a su alrededor, ella repartiendo cariño, amor y tantas otras cosas.
La playa llena de circunstancias, del momento personas, que han venido por un día y no han vuelto más personas, que sentimos esta playa, que al pisar nos cautiva, su atmósfera, que a gusto estamos así de los sentimientos.
Aquellos días con personas que ya no están con nosotros, que convivieron y que nos amaron, y quisimos, ya no están y las necesitamos.
Nunca serán reemplazados, pero las ocupan esos lugares y te hacen por momentos olvidar, pero no enseguida surgen recuerdos, los momentos que marcaron nuestras vidas.
Mientras mirabas al frente, es difícil mirar un horizonte, una raza que hay detrás de esa noche, te puedes encontrar ser pasajeras en una realidad.
San Juan, gaviotas que buscan un lugar en la playa, para posarse, marineros que navegan con sus veleros.
Boyas que flotan permaneciendo inquieta abatidas por el oleaje, un tanto un por un cuando y un porqué, cuantas sinopsis hay la vida.
Nos da todo desde que nacemos, suerte menos suerte, más poder, menos poder, vivirla no sé si es fácil o difícil.
Lo que te van a dejar en esta, vida porque habrá personas que te dejen, pero pocas surgirán monigotes, espantapájaros, libélulas, aves de rapiña que no te van a dejar superarte cuando pasen los años.
Esa escalera que va subiendo, con tanto esfuerzo, hacia ningún sitio y miras hacia abajo, te das cuenta lo que te has perdido, tú podrás decírselo a otras, personas que esa escalera, se paren en cada escalón, pero no va a servir de nada, porque cada persona querrá subir, solita a ella y tropezar y levantarse etcétera etcétera etcétera.
jueves, enero 08, 2026
21_4_2025
MAGIA DE SUEÑOS
Soñado con una fiesta como si fuera de una asociación una reunión con muchas personas no conocía a nadie.
Un ir y venir donde cada una aportaba platos cocinados.
Muchas personas un ir y venir.
Yo había llevado una bolsa grande de chuches antes que había guardado en un armario.
Voy por ella entre las gente era mi aportación.
Está abierta era mi aportación.
La llevo a la mesa donde estoy sentada con otra persona y ellas sacan queso fresco y un guiso de carne frío con tomate, aceitunas una ensalada.
Me da miedo comer pues todos comen a la vez y meten las cucharas en el caldo.
La comida está muy buena y alabamos a la persona que lo ha echo y decimos que es un guiso antiguo.
Mi marido llega con una cerveza que le da a la persona que está a mi lado.
Me extraña su galantería, que no tiene conmigo, que no me trae, aunque tengo la copa medio llena le llamó la atención, por el gesto que no tiene con migo, me mira desairado con gesto de mal humor
,9-2-2025.
Soñar que eran los reyes que tenían que dejar los regalos en un lugar que para dar la sorpresa que a mis nietos y demás.
Lejos quedaron aquellos reyes magos.
Con cartas que escribía que me decía mi madre pon la está noche en cima de la mesas y al levantarme a la mañana siguiente había desaparecido.
Según mi padre, eran los Pagés de los reyes encargados de recoger las cartas de los niños.
Y por la noches entraban por por el ojo de la cerradura de las casas y recogían, las cartas de los niños.
El día soñado corría a ver los zapatos llenos de caramelos y al lado su muñeca “JISELA” fue la única que tuvo en toda la niñez
Cada REYES se volvía distinta , era magia , con ella jugaba sin cesar cada día del año pero a finales del verano el juguete desaparecía.
Haciendo presencia el día SEIS DE ENERO, pero irreconocible, la madre cada año la bestia según la muñeca que pedía la niña.
Una veces era: de Sevillana, de comunión, un año le dijo que la quería como “Marisol” artista de la época y fue la que más le costo y la que descubrió la niña, al darse cuenta que era la del año anterior.
Pues su cara poco tenía que ver con la de la artista y con la muñeca que había visto en el escaparate de la tienda.
Pero la ilusión era grande y de ello se encargaban sus padres, para sentir más los reyes, llenaron el suelo de la cocina de tantos huesos de aceitunas, que eran la que los majestades habían comido.
La hermana, había quedado, un cubo enorme lleno de agua para los camellos.
Un año deseo tener un peso eran tiempos malos y se preveían que a los reyes magos, no les iban a dar tiempo de entrar en algunas casas.
Los padres con sus pocos haberes salieron a comprar, al bazar de “Fernández” en la calle Real, el ansiado peso que una de sus hijas querían.
Forzándose al máximo, por el del escaparate, que tanto ansiaba el día seis estaba en los zapatos acompañado de una mandarina de caramelo comprado en la dulcería pastelería “DELGADO”.
La hermana cuando despertó, hayo un muñeco muy cabezorro y algo deforme que el padre bautizo con el nombre de “Perico” ella le tomo tanto cariño que se acostaba con él y en cuanto volvía de la escuela ya estaba con el juguete.
La vestimenta del muñeco era de marinero, ropa realizada por la madre, pues para que costara más barato, los vendían sin vestimenta y le hacían, las composiciones que ideaban con restos de telas de los vestidos realizados.
Aquel año tuvo suerte la hermana, pues se recibió un gran paquete de la familia de Madrid, con otro muñeco, pero este precioso y muy bien vestido, a ese el padre le puso de nombre Mateo, con los dos se acostaba, como las hermanas, dormían juntas, reñían, pues los muñeco estaban fríos, hasta que lo calentaban, pero la pequeña tenia que acostarse con ellos todos los día.
UNA HISTORIA MAS
Oír como chocan las olas contra las rocas.
Mi nombre es cangreji, vivo en los corrales de Chipiona.
Hoy he conocido a unos niños que se llama Pablo y Adrián.
Son super divertido, al verlos me escondo detrás de las rocas.
Cangreji, no quiero que me molesten, ni que la asusten.
Su mami está en otra roca, pendiente, de él, cómo se ha hecho amigo de Pablo y de Adrián.
Y los invita al espigón, cuando llegan, bajan por una escalera hacia el fondo del mar, todo de concha que ven atreves de una gran burbuja de cristal, que es la casa de la familia de cangreji,.
Le enseña desde ella como los tiburones que sonríen y chocan con el cristal de la gran burbuja y le dice cangreji que no tengan miedo que es un bebé.
Y de pronto aparece la merluza invita a Pablo y Adrián a que se monten en su lomo, pero para ello le tienen que poner un traje de buzo con la escafandra y un tubo con aire para respirar debajo del agua.
Montado en el lomo de merluza viajan por el fondo del mar y ven a Neptuno y un caballitos de mar, estrellas marinas, corales y grandes acantilados y de pronto aparece el barco del pirata, y está lleno de cofres de moneda, pero merluza le dice que no toque que pueda parecer el pirata.
De pronto escuchan unos ruidos y una gran risa es el pirata con patas de palo y un garfio por mano.
Le falta un ojo que lleva tapado y chilla.
Es el momento de correr comenta merluza, salen rápidos.
Lo único que quiere el pirata, ser amigo de ellos, es que se le ha olvidado de hablar de tanto decir glu glu glu glu glu, mimii empieza a llorar pues está aburrido de estar solo.
Pero merluza le dice que a la vuelta jugarán con el.
Y empieza a navegar a navegar y de pronto aparece una gruta, que no tiene agua pero también es profunda y allí Pablo se puede quitar las escafandra, Adrián también y el traje de buzo.
Momento que empiezan a subir hacia arriba del espigón pero por el camino encuentran una piedra, brillante y preciosa, es la de los deseos, con la cual pueden pedir uno, lo piensan, meditan.
Y entonces Pablo pide uno y Adrián otro, cuál sería una tarta no, empiezan a dudar, de pronto la piedra se deshace.
Porque los deseos hay que pedirlos tan rápido que han tardado en hacerlo, cuando han querido pedir uno, la la piedra se ha hecho polvo ha desaparecido, ! jo! qué rabia comentan.
Pero por una ventana de la escalera han logrado ver una gran ola que les invita a que se monten, en su cresta de montañas de olas, que los depósitos en las islas del Caribe, allí han visto que hay monos gigantes y los abuelos de Cangrejo.
Son tan gigantes, que no le supone esfuerzo coger fruta de los árboles, se los dan a los dos hermanos, pero nuestros amigos tienen miedo, entonces, retoman las ola y montarlo en su cresta, los lleva otra vez al punto de partida y depositan en el espigón.
Ha sido una aventura guay, hasta la próxima le dicen a cangrejo y a su mamá cangreja
Isabel Coronado Zamora
El documento que os ofrezco para que leáis fue narrado por José Coronado Cano, persona de gran memoria, bondad y cordialidad.
martes, enero 06, 2026
Nada permaneció igual al bajar del coche, la calle estaba desierta, solo me hice centro, un escalofrío, el portazo de la puerta.
Me encamine a la calle donde había jugado tanto, me parecía tan distinto hasta el olor de la brea era diferentes.
Era solitaria y anochecía la calle sin nadie, llegué al portal y abrí la puerta, preferí subir los escalones, sentir la llave del portal al abrirlo, el olor de la humedad, se hacía sentir.
Al llegar al descansillo, la puerta aquella puerta que tanto amor al abrirla me esperaba, cuando yo decía mamá papá abuela.
Giré la llave, al abrir los años estaban allí, en las paredes dé entonces, no estaban llenas de tanto sentimientos, todo hubiera preferido quedarme con aquel piso, tenerlo en mi poder, refugiarme en él mis pesares, alegrías, errores que se cometen, en aquella película el día después quisiera regresar.
Encontrarme con ellos, primero encontrarme con esos seres tan querida y decirle cuanto lo siento cuanto pero bueno habían pasado los años había madurado, allí estaba.
Subí las persianas, todo estaba en silencio, la bocanada de aire fresco al abrir las ventanas me gratificó, la humedad se sentía en paredes, en puerta, el frío se sentía, encendí la estufa, el calor hizo sentirme, algo mejor.
La soledad me embriagaba, pensaba, meditaba, me senté en el sillón, al lado de la ventana, mirando el mar, casi en tiniebla, la oscuridad reinaba, me eché para atrás, el sueño fue apareciendo, sentí pesado los párpados, hasta que me quedé completamente dormida.
No sabría decir las horas que había permanecido dormido, solamente el frío me hizo despertar la calefacción se había desconectado.
La habitación estaba oscura, empezaron los fantasmas de mi subconsciente, quisiera que donde hubo tanto amor, volviera.
Me dejé caer, aparecieron imágenes, alargue la mano hacia el interruptor y miré el reloj de la pared, que un día se lo regalaron a mi madre una vecina, del bloque. La pila se habían gastado, estaba parado, fui al mueble, tome una nueva y lo puse en hora.
Apenas había dormido unas horas, estaba despierto una vez más me incorporé, fui a refrescarme la cara sentir la necesidad de salir fuera.
La oscuridad era grande, la noche avanzaba, me daba igual, necesitaba pisar aquella tierra, que desprendía abandono, volvió a bajar las escaleras, abrir la puerta y me encaminé, ligero hacia el primer sendero que encontré de pronto, sentí el agua en mis pies, el ruido de las olas.
Fui donde tanto había jugado, solamente iluminada por las luces del paseo marítimo, me senté en él y miré las estrellas, era el rincón preferido de mi madre para las puestas de sol y familia.
Surgió el recuerdo de aquella noche, cuándo llegó un pirado y le dio por decir que iban a aparecer los extraterrestres a las 3 de la mañana, mis hermanos, mi padre y los amigos, es tuvimos toda la noche pendientes de la llegada de los extraterrestres.
Recuerdo que íbamos a casa a cada momento durante aquella noche y mi abuela salía diciéndonos que la desvelábamos, se volvía costar mientras nos decía si habían llegado los seres del espacio, me tengo que levantar, cuándo llamáis.
Así nos tiramos toda la noche, hasta que amaneció y a día de hoy, no han aparecido extraterrestre pero nunca olvidamos aquella noche y la voz de la abuela por querer dormir y que no la molestaran.
Si la voz de mi abuela, que resuena en mí y me hace sonreír, era el rincón de las puestas de sol de las reuniones del amor, que nos profesábamos, nos queríamos, cuanto me arrepiento del daño, que yo podía hacer. Pero bueno hoy estoy aquí quiero recuperar para mí los recuerdos, es lo único que me queda vivir de ella.
Era regresar al pasado, no necesitaban nada igual, ni ideas, del estado, escuchaba la Rusia de mis padre, sus chistes, el hablar de la flores, de pronto sentir unos pasos, como si estuviera extranjeras.
La mujer de caminaba hacia la playa, hacía viento, estaba desapareciendo, sentí la humedad, la falta de prioridad.
Mi destino no sabría que decir, quién fue el más cruel, pero allí pasó todo tan rápido, me habían pasado tantas cosas que serian difíciles, contarles, hablarles con tanta sabiduría como ellos daban.
Me tenía que aguantar con el sonido de los sueños, uno regocijo, me hizo haber crecido, no había conocido sus abuelos, lo que también se había perdido lo mejor de la vida.
Los de historias que se habían olvidado, que él la había conocido, pero nada podía estar, habían pasado los años tan rápido, como en verano, o en otoño, con ellos una primera vez creía tener todo mío, categoría, sin ellos le faltó, siempre recordaba a mi madre y caminar gritándonos.
Quería sentir no sentir, una cosa que habían madurado en los sentimientos, sabía que sus gran verdad, era que estaba solo, que no tenía nadie, necesitaba tenerlo todo, pensaba que aquí encontraría el refugio tan necesario, me hacía recapacitar, a la vez me dolía en el alma pero era así.
Como relatar, que no había sido mi vida, era imposible la idea que bajar, pensar como decirle a ellos lo bueno, lo malo, era como mirar el espejo, una pared blanca que ya lo elegí.
Volví a la casa y cada escalón que subía era un escalón que se clavado en mi alma, recortaba, aquéllas risas, saber quien llegaba antes a la sombrilla, fue imposible no recordar el carro de los helados, corría rápidamente, con mi abuelo para que me los comprara, en el próximo escalón estaba escrito, un poco de mí, que nunca querré olvidar pero nunca los voy a dejar.
jueves, enero 01, 2026
UN ATARDECE SOBRE MIS PIES
Aquel atardecer, mirando el mar, una costa tranquila, una arena fina acariciada por sol, brillando en lo más alto, de un estío caluroso.
Disfrute, de paseantes, gente bailando en la orilla, la música sonando, la serenidad, tranquilidad de las olas en un constante movimiento hacia ti .
El sol reflejado se en el mar, junto a las nubes pequeñitas, como si las hubiéramos ido pellizcando y depositado en el cielo, plumas flotantes que se alejan de la sombra, en busca del horizonte, recta tan perfecta y tan inalcanzable
El espigón con sus piedras, mojadas, paseo de una vida, en una bajamar que ha dejado una playa tan lisa tan suave, que al pisarla el sonido de una guitarra, el rajaos de una guitarra, sus notas están llenas nostalgia, de un tiempo, de asir manos menudas y abrazos.
La música con canciones que se despegan deseosas de llegar al horizonte, admirar, la belleza de la naturaleza, deseo de cuidarla cada día más.
Ver unos niños jugando, en esta playa en las cuales ante jugaron nuestros hijos, palabras que quedaron impresas , enamoradas del brillo del agua, deslizarse haciéndose adueñándose, de la playa, como una sociedad nacional.
Los paseantes sintiéndose libre, dibujando en la arena, que quieren encontrarlo, que un día dejaron en esta playa.
Quisiéramos encontrar recuerdos en la plaza del día que un niño, jugando haciendo bolas de arena, colocándolas como un sistema solar.
Imágenes de ese niño, jugando, en la playa, sobre esta arena que pisas.
Cuántas personas compartimos, en un momento dado, cuyas huellas desaparecieron, solo queda un puñado de recuerdos, que son proyecciones, si pudiéramos, entrar dentro de ella, o abrazar alguna de las que solo tu encuentra.
Ese momento, de dicha, guitarra, tardeando, brillante, tan soleada, qué bonita es Dios mío esta tarde,
La música, la gente joven, esperando de la vida qué será, Dios mío cuando las he ido recolectando como un racimo de uvas en el esportón de esparto.
Cada vida tiene una vivencia, nacidas, de la quietud que tiene una playa, con su hamaca destartalada, en cualquier rincón de ella.
Una rampa, una madera, el señor de una campana, un balón de fútbol de pena, Dios, cuentos en una playa.
domingo, diciembre 28, 2025
Un día quise que todos los días no fueran iguale, diferente y sentí que ningún, frío es igual.
Quizás la felicidad, es un guiso en la cocina, sentí el agua caer, detrás de los cristales, el aplique del pasillo palpitando, la señales del frío, que rodeaban la casas.
Quizás la luz palpitante de mi corazón, el alma, pelo crecer, sobre mi gente, quizás la puerta que se sabría, cerraba.
Llave que colgaba de un un llavero, que tintineaba, saltando a la mano que cogiera aquel llavero, que me llevara abrazos perdidos, besos, querencias, ver aquel perrito sobre aquel prado.
Que llevaba, las apreciada caricias, cómo gotas de agua al que prado verde, que se extendía sobre montañas de mi tierra, llanura inmensa, dorado en otoño, marrón en invierno, verde esmeralda en verano.
Picos de mis cumbres llanas, sobre el cielo, puestas de sol en el cabeza del padrón redondo, dándole la vuelta a mi alma a mi corazón.
Aguas que surcan praderas y llanos buscando el arroyo que las lleve hacia descubrir lo desconocido, brotar con otras aguas, que se agregan, descubrir hierbas, prados y regalos.
Llanos inmensos, que el viento arrastra, llevando y atrayendo, quisiera que los días no fueran diferentes, pero un día quise que fueran todos iguales, que mis seres quedaran en el alma, corazón y brotaran en m al ir andando.
Por caminos, senderos, sentir sus la manos sobre mi hombro, espalda aquel día descubrí que no hay mejor día, que uno igual.
Pero surgieron días diferentes, con cumbres llenas de nubes, sobre montañas desniveladas, que te llevaran hacia cataclismos, donde lo curvas que ya no eran-
El sendero de lo que forman nuestra vida llamado vida, es los logros, desdicha y felicidad, que navegan sobre el destino de uno mismo.
Me gustaría que a través de esta línea rierais. lo mismo que yo estoy contemplando sentir palpitar latir, fluidos de palabras
Sol radiante mar en calma, palabras perdidas en la lejanía nostalgias de tus momentos de risas, puestas de sol que perduran en mi recuerdo en mi memoria.
Aquellas risas, carcajadas no tener tiempo para poder venir, a ver correr, que se va al sol, pararnos aquí de que se iba.
Cuantas conversaciones, llenas de nostalgias, hoy enviado a su has, perdidos, que buscan la arena, otros buscan pequeñas lagunas formadas por las olas.
Barcos, velero, contenedores, el faro vigía de este mar inmenso el ruido del sol, el vaivén del agua, la arena reducido a sueños, que han ido quedando en cada pisada, cuántos sentimientos, el sol, radiante en el horizonte.
Algún barquito pasará allí, al fondo, siempre está sal de vida, se dieron cuenta en la tumba del rey de Jedeon día.
Fotografías hechas al caer la tarde, personas mirando al sol, pedimos tanto que me va a costar trabajo al astro, conceden algo, que pasa dejando una estela, huella y pensar cuánta gente irá montado en ella.
Palmas que suenan en la lejanía, la alegría, ver jugando al fútbol que recuerda imágenes lejanas como las olas que se van.
Partidas de fútbol donde veía jugar a mis hijos que le das a todo, pronto quedará solamente, en mi, estas risas.
Dios como pasó el tiempo, como ha quedado todo tan llano, cuando el levante pasa por la arena, la deja sin huella, lisa serena pero haciendo daño el Levante.
Es justiciero pasa y te previene de muchas gente, que pasa a mi lado, voces conversaciones, pero siempre queda esas imágenes, que solamente están en mi mente.
Risas cuantas carcajadas, cuanto oírme, de mi mamá, mamá, mamá mamá, no tener tiempo para nada, más que parecía, sentirme orgullosa de que era imprescindible, cuando en realidad llegó el momento, hice mi labor con tanto amor y tanto cariño, que no me pesa .
Verlo es el sol, está cayendo tan lentamente, que me duele, me duele, porque el día se está yendo, ha sido un día al lado de mi compañero, agradable no tengo ganas de discutir él tampoco, tenemos ganas de estar juntos, dé mirarnos las manos, de acariciárnoslas, de sentirnos fuertes, de darnos la satisfacción de cuántos años.
Que lejos, quedan aquellos días, nuestras, primera cita, bailes, deseos, de algún día estar en una playa como hoy estar sentados en la hamaca mirando al mar sin mas.
Simplemente mirándolo y tocándonos las manos, con una sonrisa, sintiéndonos juntos en nostalgia, es amor.
Sol radiante, mar en calma, palabras perdidas, en la lejanía nostalgias de momentos de risas, hacer del sol, que perduran en mi recuerdo, en mi memoria aquellas risas.
Carcajadas, no tener tiempo para poder ver la brisa del sol, en buscar refugio en el horizonte, mientras fluyen conversaciones, nostalgias.
ISABEL CORONADO
EL HUMO
Veinticuatro de septiembre 2025 estoy aquí en el parque con mi nieto Pablo, la suave brisa la gaviota la paloma me están cantando, siento el viento como decía mi padre.
Olores, sonidos, insectos que se depositan sobre mí, atardecer donde las estrellas no están presentes, las flores, coloridos.
El humo de la chimenea, el árbol frondoso añorando la humedad de la lluvia, en su última tentativa de mantener las hojas amarillentas.
Resaltan sobre las palmeras, con sus hojas secas, esperando, el sonido de los niños, los nietos han llegado sobre un terreno que fue fértil y ahora se convierte en felicidad.
ISABEL CORONADO
UN AÑO QUE PASO
GRUCE DE CAMINO, SANTA MARIA












