Mi pequeña historia de Almendralejo

miércoles, noviembre 05, 2025

UNA CANCION  



Una canción navegando por un piano que forma canciones , de una noche de verano o de invierno.

Otoño era una estación lánguida llegaba enseguida después de la feria ya estaba todo listo para lavar telones como decimos en Almendralejo cuando se acaba la vendimias ,

Cuantas canciones habremos escuchado en nuestra vida, sin embargo solo algunas o poco mas quedan en nuestra grabación cerebral.

El significado del momento que envolvió nuestra cita en ese momento.

Cuantas veces habrá caminado escuchando las canciones,  mientras comías después del "parte" como en aquella época se llamaba el informativo.,

Que tiempos aquellos que no fueron buenos, totalmente de carencias y sacrificio.

Hasta el agua un bien preciado, había que acarrearla y en ese momento recuerdo yendo, al lado de mi madre con una cantarilla pequeñita, comprada en la feria.

 Íbamos por agua al pozo de la esquina a por agua, para beber y todo lo que la casa, se necesitaba, que Acarreo tan laboriosa y padecida.

Era el momento en el camino, que se hoy la radio de la vecina y ella cantando la canción llamada ( Hay Tani que Tani) fue muy famosa en su época.

 Han pasado años, cada vez que la recuerdo, escucho aparece la imagen que os cuento.

Muy temprano la vecina ponía, la emisora de Radio Badajoz, mientras desayunaba en la cocina de la casa, al calor de la candela, en el suelo saliendo el humo por el hueco enorme de la chimenea, oyendo la lluvia, que entraba, al chocar con las llamas, que la estaba esperando la atrapaba, resistiéndose a la lluvia, chisporroteaba, escuchando la canción, de Antoñita Moreno el Cordón de mi Corpiño.

Mi prima la cantaba tambien que en las reuniones se pedía que la cantara y era muy solicitada.

La que perdura siempre es el recuerdo de mi padre, a la vuelta de trabajo y una vez aseado, cenado me dormía, cantando la canción de los Gaditanos que Bonita es mi niña.

La que siempre esta en mi tan cercana, es la canción de mi enamoramiento .

Como cualquier jovencita, cantando una melodía, que siempre se queda en una imagen con sabor a verbena, alumbrada con bombillas,  que palpitantes aguantadas por un madero en el centro.

Eran pases de bailes, descuadrados mal llevados, mientras el mas bailarín iba marcando el pasodoble al son de Suspiros de España.

Cuantos sones han dejado bajos el son de una música, la diversión, de una juventud que aguantaba con deseo de no volver a  casa .

La música forma parte de nuestra vida, melodías que son pasillos con sonidos de nostalgia .

Un son, un evento un comentario, que se rueda sobre nuestra capacidad que uno quiere.

Sin pasar por la irregularidad, de los abrazos deseados de la memoria, que golpea sin tener conciencia, de un invento que va empujado sin peso de prueba, sin tener un brazo móvil, que te lleve a un baile con un chico. El sonido de una escalera que te hace sortea dificulta ,des

Huma de un ser sobre rueda, de una unidas sin ver los toques de un presupuesto.

La maravilla de ser

La maravilla de un compromiso que hace la felicidad, de poder ser una nostalgia sin parar en una amistad en una siesta sin viaje de la nostalgia.

Isabel coronado





domingo, noviembre 02, 2025

 

los DIFUNTOS




Era en tiempos pasados  un ir y venir por la carretera de Mérida, muchos días antes del 1 de noviembre  en ir a limpiar donde yacían sus seres queridos.

Era normal ver puestos de flores sobre todo crisantemos y dalias.

Solían alumbrar  las lapidas con grandes faroles de aceite que iluminaban a los difuntos.

La carretera era un ir y venir de gente y cuando llegaba primero de noviembres, se iba toda la carretera en aquellos años todos las orillas con  arboles con troncos centenarios, serpenteando la calzada. era un gran desplazamiento de personal del pueblo.

Un lugar habitual de vender flores era en la puerta de la ermita de Santiago, tambien en frente del convento de San Antonio.

 En un local que serbia para la venta de flores a la vez era para poner la maquina del cine de verano de San Antonio cuyo cerramiento era de cañas y como digo en la cera de enfrente, estaba el proyector y taquilla.

Prosigo con el día de los difuntos, era costumbre, ir dando la vuelta por el cementerio viendo lapidas que todas ella estaban con fotografiadas de los difuntos.

 Mientras iba con la cesta donde estaban la "Chaquetia"  compuesta de un pero ( manzana), castañas, nueces, higos.

Os contare que el mercado cuando llegaba esta fecha se llenaba de puestos de estos frutos, donde se iba para comprar la chaquetía.

Los tosantos eran muy deseados a la vez, eran tristes pues el luto se llevaba a demás de en el alma, cara a la sociedad y habitantes, eran tiempos de aparentar.

 El luto, es un sentir, que se llevaba, como digo yo en la boca del estomago, donde el dolor, se anida, no tiene salida, te hace ver la falta de tu ser querido, que poco a poco,  vas viendo que esta siempre contigo,  la pena es tuya.

El cementerio era en aquella fecha un lugar tenebroso, el bullicio de gente te hacia que el lugar fuera menos.

 Recuerdo que había en uno de los extremos al fondo, donde estaba llenos de cajas bacía, que habían pertenecido a de cadáveres, que habían sido sacados cuando había cumplido el tiempo y sus restos iban al hueserío o osario.

La capilla que hoy vemos estaba casi en ruinas era un lugar que había que echar valor al pasar por el cementerio viejo y los mausoleos, estaban en muy mal estado, hoy esta muy bien, sus lapidas que aun no han sido alteradas, están llenas de historia.

Carecía de servicios, tan necesario, el cementerio nuevo hasta la década de los años 60, en el medio no había grujía, ni manzanas de enterramientos.

en el cementerio, del medio había tumbas en el medio, que aquí en el pueblo no era normal enterrar, decían, mis mayores que eran de niños que habían muertos  sin bautizar, personas con pocos recursos, que el ayuntamiento, le llevaba a su casa, prestado el féretro propiedad del consistorio, una vez en el cementerio, se enterraba el fallecido, en la tumba y el féretro era, para otro, tiempo de muchas carencias.

Tambien pero estos tiempos muy atrás, contaba mi abuela que en cementerio del medio, que estaba empezando hacerse, enterraban tambien los que se suicidaban o no eran practicantes de religión católica.

El cementerio de hoy en día, esta lleno de respeto por lo bien cuidado, cosa que se ve cada vez que se va.

El cementerio, de antaño en el día de los difuntos, era, un trasiego de dolientes, personas que iban a ver las tumbas, limpiar,  refugiarse en el lugar, se estaban todo los dos días  en el cementerio, desdés que se abría hasta que se cerraba.

Una forma de limpiar las lapida, de los difuntos, eran las "mariposas"  velillas flotantes, que se ponían en recipientes,  mezcla, de aceite y agua, esta se encendía y la mariposa  flotaba encendida.

Las lapidas eran un lujo que muchas personas no se podían, permitir,  el nicho era lucido blanqueado y  se ponía, el nombre del difunto y reseñas con letras dibujadas en negro.

Las flores como digo, se vendían, en puestos, que estaban colocados, por las esquinas de  las calles, las gente sembraban los crisantemos, que vendían, para mejorar un poco la economía familiar.

Eran muy famosos los bollitos de "Tosantos" era una mas parecida a la bolla, con la especie de " Matalahunba".

Estos días, las tahonas se llenaban de personal para hacer estos dulces, para acompañar a nueces castañas, vamos la "Chaquetia".

Los tiempos han ido cambiando, para mejor, ha sido como un viento suave que se ha llevado perjuicios, y dejar lo verdaderos sentimientos.

En este día desde que entro la democracia primero andando y luego en su Mobile, cuando no pudo lo llevaba, en este día no falto, para recordar a los compañeros represaliados, al principio, eras tan pocos los asistentes al acto, Jose Coronado no falto a su cita todos los años, lugar donde quiso que parte de sus cenizas quedaran, como un manifiesto para que el horror no se repitiera.

ISABEL CORONADO ZAMORA