UNA CANCION
Una canción navegando por un piano que forma canciones , de una noche de verano o de invierno.
Otoño era una estación lánguida llegaba enseguida después de la feria ya estaba todo listo para lavar telones como decimos en Almendralejo cuando se acaba la vendimias ,
Cuantas canciones habremos escuchado en nuestra vida, sin embargo solo algunas o poco mas quedan en nuestra grabación cerebral.
El significado del momento que envolvió nuestra cita en ese momento.
Cuantas veces habrá caminado escuchando las canciones, mientras comías después del "parte" como en aquella época se llamaba el informativo.,
Que tiempos aquellos que no fueron buenos, totalmente de carencias y sacrificio.
Hasta el agua un bien preciado, había que acarrearla y en ese momento recuerdo yendo, al lado de mi madre con una cantarilla pequeñita, comprada en la feria.
Íbamos por agua al pozo de la esquina a por agua, para beber y todo lo que la casa, se necesitaba, que Acarreo tan laboriosa y padecida.
Era el momento en el camino, que se hoy la radio de la vecina y ella cantando la canción llamada ( Hay Tani que Tani) fue muy famosa en su época.
Han pasado años, cada vez que la recuerdo, escucho aparece la imagen que os cuento.
Muy temprano la vecina ponía, la emisora de Radio Badajoz, mientras desayunaba en la cocina de la casa, al calor de la candela, en el suelo saliendo el humo por el hueco enorme de la chimenea, oyendo la lluvia, que entraba, al chocar con las llamas, que la estaba esperando la atrapaba, resistiéndose a la lluvia, chisporroteaba, escuchando la canción, de Antoñita Moreno el Cordón de mi Corpiño.
Mi prima la cantaba tambien que en las reuniones se pedía que la cantara y era muy solicitada.
La que perdura siempre es el recuerdo de mi padre, a la vuelta de trabajo y una vez aseado, cenado me dormía, cantando la canción de los Gaditanos que Bonita es mi niña.
La que siempre esta en mi tan cercana, es la canción de mi enamoramiento .
Como cualquier jovencita, cantando una melodía, que siempre se queda en una imagen con sabor a verbena, alumbrada con bombillas, que palpitantes aguantadas por un madero en el centro.
Eran pases de bailes, descuadrados mal llevados, mientras el mas bailarín iba marcando el pasodoble al son de Suspiros de España.
Cuantos sones han dejado bajos el son de una música, la diversión, de una juventud que aguantaba con deseo de no volver a casa .
La música forma parte de nuestra vida, melodías que son pasillos con sonidos de nostalgia .
Un son, un evento un comentario, que se rueda sobre nuestra capacidad que uno quiere.
Sin pasar por la irregularidad, de los abrazos deseados de la memoria, que golpea sin tener conciencia, de un invento que va empujado sin peso de prueba, sin tener un brazo móvil, que te lleve a un baile con un chico. El sonido de una escalera que te hace sortea dificulta ,des
Huma de un ser sobre rueda, de una unidas sin ver los toques de un presupuesto.
La maravilla de ser
La maravilla de un compromiso que hace la felicidad, de poder ser una nostalgia sin parar en una amistad en una siesta sin viaje de la nostalgia.
Isabel coronado

